Impulsan la aceitera de Lucas González

La empresa que reabrió la aceitera Green Lake de Lucas González, que había cerrado en agosto del año pasado, proyecta ahora una importante inversión. Daría empleo a 60 obreros.
La empresa que reabrió la aceitera Green Lake de Lucas González, inaugurada hace 50 años y que había cerrado en agosto del año pasado, proyecta ahora una importante inversión para modernizar y reestructurar esta planta para llevar la producción de 200 a 600 toneladas diarias de aceite.

"Creemos que Entre Ríos tiene un horizonte promisorio y desde ya vamos a poner lo mejor de nosotros para llevar esto adelante generando más puestos de trabajo e incrementando el movimiento económico de toda la zona", le hizo saber el director comercial de la Compañía Argentina de Aceites, Favio Estévez, al gobernador Sergio Urribarri, que se acercó este fin de semana a recorrer las instalaciones.

La respuesta del mandatario no se hizo esperar: gestionó con las autoridades del BICE la posibilidad de financiar una parte de la inversión necesaria para ejecutar el proyecto de reactivar la aceitera Green Lake en el marco del programa para el desarrollo agroindustrial.

"La aceitera es un icono de la ciudad de Lucas González -que tanta esperanza trajo en su momento porque funcionaba a pleno y daba trabajo a mucha gente-se había vuelto a parar hacia un año. Hay empresarios jóvenes que han creído en el momento que vive nuestra provincia. Han decidido arriesgar con una inversión importante y hoy le están dando trabajo a 30 familias", destacó el mandatario entrerriano.

De esta manera, "esta aceitera podrá ampliar la producción diaria que tienen hoy, generar trabajo decente e integrase a este gran proyecto agroalimentario de Entre Ríos. Estos empresarios cabalmente interpretan nuestro objetivo y por eso nosotros quisimos venir conocerlos y apoyar en cuanto sea de nuestra competencia. Cuando hablamos de valor agregado hablamos de esto", enfatizó entusiasta el gobernador Urribarri.

La aceitera Green Lake ubicada en la localidad de Lucas González –al norte del departamento Nogoyá- fue inaugurada hace cinco décadas, pero en agosto del año pasado cerró y dejó a 50 obreros sin empleo. Al momento de quebrar, la empresa tenía una capacidad de producción de 180 toneladas diarias

Por su parte, el empresario Fabio Estévez explicó que "Lucas González es un punto estratégico que está en el centro de todos los consumos de la avicultura y creemos que Entre Ríos tiene de acá en más un horizonte amplio. La exportación de la avicultura empezó a potenciarse desde hace dos años y hay miras de incrementarse en 2010 y 2011. Por lo tanto, una planta como ésta, es más que un beneficio para la gente del lugar y de la provincia", interpretó.

A criterio del empresario, "hay que refaccionar y modernizar la planta para triplicar la producción porque será vital para los consumos de acá", y comentó que "se trae mercadería de 300 kilómetros cuando se la puede obtener a un paso de acá. Creemos que será algo positivo", insistió Estévez.

Estévez precisó que "se esta trabajando por extracción con solvente y que la planta produce 200 toneladas diarias, y que el objetivo es llevar la producción a 500 ó 600 toneladas por día porque al aumentar la producción bajamos los costos, y al bajar los costos, se puede tomar más mano de obra", explicó.

No obstante, el empresario comentó que también "la refacción y remodelación de la planta insume mano de obra, por lo cual está la planta está llena de personal, albañiles y mecánicos. Es decir, hay mucha gente que significa mano de obra, y de hecho, hay que contratar mucha gente más porque la planta al estar activada, se incrementa el consumo local", destacó.

Comentá la nota