Un impuesto con el chip renovado

La Cámara alta tiene previsto aprobar esta semana la iniciativa que sube los impuestos internos a una serie de productos electrónicos para favorecer la producción en Tierra del Fuego. Habrá cambios y el proyecto volverá a Diputados.
El Senado tiene previsto tratar esta semana el proyecto para aumentar los impuestos internos a una serie de productos electrónicos con el objetivo de favorecer a la industria radicada en Tierra del Fuego. La Cámara alta realizará una modificación en relación con el proyecto que ingresó de Diputados –se gravarán los equipos de aire acondicionado de hasta 6000 frigorías y no hasta 18.000–, por lo que el proyecto deberá volver a la Cámara baja para su ratificación. Esta corrección generó un pase de facturas entre Agustín Rossi y Miguel Angel Pichetto, titulares del bloque K en Diputados y Senado, respectivamente. Desde el FpV en el Senado señalaron a Página/12 que quieren votar "el proyecto del Ejecutivo", mientras que la conducción del bloque en la Cámara baja "decidirá hoy cuál será la postura sobre este tema".

La iniciativa para aumentar los impuestos internos tomó relevancia por la oposición de las cámaras que nuclean a los ensambladores nacionales de notebooks y los importadores de esos mismos equipos. Sin embargo, el último episodio estuvo relacionado con los equipos de aire acondicionado. El proyecto enviado por el Ejecutivo señalaba que se subirían los impuestos a los equipos fabricados en el continente hasta 6000 frigorías. Pero el día de la votación en Diputados, Gustavo Marconato, presidente de la Comisión de Presupuesto, introdujo una modificación que consistió en gravar los equipos de hasta 18.000 frigorías. Para la oposición, ese cambió sólo beneficiaba a la empresa BGH.

Según Marconato, el cambio se realizó con el aval de la ahora ministra de Industria y Turismo, Débora Giorgi. Sin embargo, cuando la oposición comenzó a cuestionar el cambio introducido en Diputados, Giorgi envió una nota a Pichetto desmintiendo cualquier aval a las modificaciones introducidas en Diputados. Lo que parecía un proyecto simple, con el objetivo de apoyar a la industria fueguina (y a su gobernadora, Fabiana Ríos), derivó en un problema político dentro del FpV.

En la última reunión de la Comisión de Presupuesto del Senado, realizada el 23 de septiembre, el bloque K volvió al texto original en relación con los aires acondicionados (para gravar los equipos de hasta 6000 frigorías).

En cambio, la modificación de Diputados que el Senado aceptó es la vinculada con las notebooks y netbooks. En la Cámara baja se quitaron del alcance de la suba de impuestos estos equipos, escuchando el reclamo de los ensambladores locales e importadores. La oposición también rechazaba ese incremento, con el argumento de que se perjudicaba al país en su ingreso a la era digital. Los que celebran el cambio son multinacionales del sector, como HP, Dell, Sony, entre otras marcas. "Favorecimos a nuestro propio enemigo", reconoció a Página/12 un empresario local.

El otro argumento que está utilizando ahora la oposición para rechazar la iniciativa del Ejecutivo es que a partir de su sanción los teléfonos celulares aumentarán un 30 por ciento. "De esta manera, los equipos más modernos, con posibilidad de transmitir televisión, serán inalcanzables para la población", señaló la senadora María Eugenia Estenssoro (CC). Sin embargo, el modelo comercial de la telefonía celular no está basado en la venta de equipos sino en la venta del servicio, que en Argentina es ofrecido por las multinacionales Movistar, Personal (con capital argentino) y Claro. Las empresas telefónicas subsidian los equipos para abaratar el acceso a esta tecnología.

El tratamiento de este proyecto en el Senado podría ser mañana. Luego volverá a ser el turno de Diputados. En caso de que el FpV quiera ratificar la votación realizada en la Cámara baja, deberá contar con dos tercios de los votos.

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