El impuestazo según Bruera

Primero fueron los aumentos frenados (por ahora) de las tarifas de luz y gas, debido a la suspensión de los subsidios pagados por el gobierno nacional.
Hace unos días, llegó el turno de la provincia de Buenos Aires, con la reforma impositiva propuesta por Daniel Scioli, y aprobada en trámite sumario por la legislatura. Ahora es el turno de los platenses. Si, porque el intendente Pablo Bruera, antes de su viaje a España, dejó el proyecto de Reforma Fiscal Impositiva, que comenzó a ser tratado esta semana en el Concejo Deliberante. Así que, vecino, empiece a sacar cuentas.

Son casi 160 páginas, con un alto contenido de cuestiones legales y técnicas, pero que permite observar algo concreto: el municipio intenta incrementar sus arcas a través de lo más sensible, esto es, un aumento a las contribuciones que pagan los vecinos de La Plata.

Entre los cambios, se prevé la creación de alrededor de 10 nuevas tasas. Por ejemplo, se aplicaría una Tasa por Locaciones para aquellos empresarios que decidieran venir a la capital provincial a realizar filmaciones para publicidades o películas, hecho que hoy no está gravado. También está previsto un nuevo cargo para financiar las acciones que la Comuna lleva adelante en temas relacionados con el Medio Ambiente, como la recolección diferenciada de residuos que se implementó el año pasado.

Por otro lado, se está pensando en aplicar una contribución para fomentar el Turismo (tema muy en boga por estos días), que sería pagada por los sectores que se beneficiarían con el crecimiento de esta actividad, como restaurantes, bares, hoteles, etc.

Dentro de los aumentos de cargos ya existentes, figura la tasa de Servicios Urbanos Municipales, que sufriría un incremento de alrededor del 30 %. La idea del Ejecutivo es que para el año que viene se utilice el revalúo fiscal que aplica la Provincia para el cobro del impuesto inmobiliario, dejando abierta la posibilidad de que el Intendente imponga un tope de acuerdo a los nuevos valores. También está previsto un aumento en el gravamen que se paga por obtener el registro para conducir, que pasaría de 60 a 72 pesos. Lo mismo ocurrirá con la utilización y uso del espacio público, que se verá incrementado en unos 20 pesos, así como los derechos que pagan los locales por la realización de espectáculos en vivo, los bares y las confiterías bailables.

Otra de las novedades que el oficialismo espera aprobar es la modificación en la forma de cobro del la tasa de Seguridad e Higiene que pagan los comerciantes monotributistas. La idea es utilizar los ingresos declarados en Arba y en AFIP, en lugar del porcentaje de la facturación declarada voluntariamente por el comerciante, tal como se hacía hasta ahora.

Las razones y los tiempos del bruerismo

Según pudo averiguar Agencia NOVA, la idea del oficialismo es aprobarlo lo más rápido posible. Para eso, el proyecto debe lograr rápido despacho de la Comisión de Hacienda, que preside la concejal Teresa Razzari, y luego ser tratado en el recinto, para que se apruebe la ordenanza preparatoria.

Luego de esto, el oficialismo contará con ocho días para convocar a la Asamblea de Mayores Contribuyentes (24 vecinos de la ciudad que representan a los concejales y que tienen poder de votación), para discutir y aprobar la Ordenanza definitiva. La idea es sacar el impuestazo antes del final de octubre.

Si bien el oficialismo descarta su aprobación, las últimas jugadas de la oposición ponen un manto de suspenso sobre la posibilidad de que esto ocurra, al menos de manera sencilla. Desde el bloque ARI-Coalición Cívica ya dejaron trascender su negativa a este aumento de tasas, porque, según trascendió, "no significa ningún tipo de política en favor del vecino, solo persigue una lógica recaudatoria". Incluso sostienen que el tema del Medio Ambiente, que el Ejecutivo intenta imponer como "leitmotiv" para la modificación del Fiscal Impositivo, es una mera excusa.

Desde los otros bloques peronistas, tampoco es seguro que brinden un apoyo total a la norma, como ocurrió el año pasado con el primer aumento de tasas. La última sesión del Concejo, en la que tanto Unión Pro como el Alakismo dejaron en "off side" al oficialismo con el tema del EMATUR, es una clara muestra de cómo está la situación política en la ciudad.

Faltan tres meses para que culmine este agitado 2009. Después de tantos vaivenes, hay algo que queda en evidencia: la Municipalidad de La Plata, pese a opiniones contrarias, tiene un serio problema de caja. Y está claro que siempre, aunque no se diga en campaña, el hilo se corta por lo más delgado. En este caso, los vecinos.(www.agencianova.com)

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