Un impuestazo para el hijo del rey de la soja

Un impuestazo para el hijo del rey de la soja
El gobierno de Juan Manuel Urtubey quiere sancionar una norma para poner límites a una concesión ventajosa que le había otorgado la gestión anterior de Juan Carlos Romero para explotar tierras fiscales en Salta.
Alfredo Olmedo ya juega en Primera. Comió con Mirtha Legrand y presentó como una solución a la inseguridad su proyecto para reinstalar el servicio militar obligatorio. Juró como diputado en el Congreso de la Nación. Mandó a imprimir miles de remeras amarillas con una inscripción que lo propone como próximo gobernador de Salta. Y prepara su mejor pantalón para el acto campestre del próximo jueves en el Rosedal. Entre tanta euforia, empero, el hijo del productor individual de soja más grande de la Argentina recibió algunas de las noticias más tristes de su vida entera: el oficialismo salteño impulsa un impuesto que le puede costar 13 millones de pesos al año y amaga con sacarle la concesión de 213 mil hectáreas. Y un campesino criollo le ganó un juicio imposible que va a sentar precedente.

Tampoco es que lo de la señora de los almuerzos haya salido tan bien. Olmedo Junior consiguió mostrarse en un programa de buen rating. Pero debió soportar los cuestionamientos, con ese tono histórico, de Legrand. "Usted hace desmontes en Salta. Eso no es bueno, ecológicamente no es bueno", aseguró la conductora.

Al diputado y a su padre, que se llama igual pero es quien construyó una fortuna gruesa, les preocupa, más que nada, que vayan por Salta Forestal. Se trata de una concesión que les otorgó su buen amigo y ex gobernador, Juan Carlos Romero. Lo que se dice un presente: 362 mil hectáreas fiscales por 64 años, con la ventaja de que los veinte primeros años la concesionaria no pagaría canon y a partir de entonces sólo debía poner 300.000 pesos anuales. Con el paso de los años Olmedo Agropecuaria –que así se llama la compañía– le cedió a Cresud 150 mil hectáreas en una operación comercial en la que los números no fueron públicos. El asunto es que cuando llegó el nuevo gobierno, con Juan Manuel Urtubey al frente, la compañía de Eduardo Elsztain se movió con agilidad y acordó devolver 30 mil hectáreas y pagar la flaca suma de 1.300.000 pesos por año. Y los Olmedo se negaron a renegociar los términos, insólitos, del contrato.

En las últimas semanas, la Cámara de Diputados de Salta le dio media sanción, de forma unánime, a una ley que obliga a Olmedo a pagar entre el 10 y el 20 por ciento de lo que produce en esas tierras fiscales. En marzo, los senadores le darían sanción definitiva. Se calcula que el gobierno recaudará con eso unos 13 millones de pesos por año. Pero los legisladores de Urtubey van por más. "Estoy revisando todos los incumplimientos de la concesión: no cumplió con los estudios ambientales, dijo que iba a crear trabajo y no lo hizo, apenas forestó 100 hectáreas. El año que viene voy a pedir que se plantee anular el contrato", le anticipó a este diario Manuel Santiago Godoy, presidente de la Cámara baja salteña. "Además los concejales de Joaquín González, el pueblo que está cerca del predio, denunciaron que en las villas que crecieron en las afueras de la ciudad están los campesinos que fueron expulsados por los Olmedo", agregó.

De las 105 familias de campesinos criollos que estaban instalados en Salta Forestal, la gran mayoría fue presionada para abandonar el lugar. Y hoy apenas quedaron unos veinte puestos donde se crían animales (en algunos casos, desde hace más de setenta años). Fidel Orquera fue uno de los que resistió los embates de la familia Olmedo. Soportó que lo encerraran con un alambrado. Las visitas amenazantes de los empleados, acompañados de policías, del rey de la soja. Y emprendió una batalla judicial que acaba de ganar. Alfredo Olmedo deberá quitarle el cerco alambrado que le puso y reconocerle la propiedad de 480 hectáreas.

Entre tanto, el príncipe de la soja tiene desconcertados a los ruralistas y a la decena de agrodiputados. Por ahora sólo se comprometió a hacer acto de presencia en el acto del jueves en el Rosedal. Nadie sabe si votará con la oposición o con el oficialismo. Junior dice que él integrará un monobloque. Y que sólo se debe a Dios.

Empresario y diputado polémico

El salteño Alfredo Olmedo tiene pocas chances de ser un diputado de bajo perfil cuando asuma su banca en la Cámara de Diputados nacional desde el 10 de diciembre. Ya antes de asumir en el Parlamento nacional como resultado de las elecciones del 28 de junio, anunció que tiene un proyecto para que retorne el servicio militar obligatorio. Durante la campaña en su provincia para los comicios de junio, fue criticado porque, como parte de su propaganda proselitista, regaló autos y casas prefabricadas.

Comentá la nota