El impuestazo, con las manitos arriba

El gobernador Juan Schiaretti ya tiene los votos necesarios para aprobar, en la Legislatura, la suba de impuestos provinciales, medida que aparece como inevitable para transitar los dos años que le quedan hasta que le entregue la banda y el bastón a su sucesor, el 10 de diciembre de 2011.
El delasotismo puro, que enarbola la bandera de los impuestos baratos, garantizará los brazos para sancionar la ley tributaria para el año 2010, la que contendría los cambios impositivos.

El incremento de los ingresos propios, considerado "un paso necesario" para disminuir la dependencia del Gobierno provincial con "el matrimonio Kirchner", según el argumento oficialista, fue confirmado a Día a Día por dos ministros de Schiaretti, quienes adelantaron que, "a grandes rasgos", se busca obtener 500 millones de pesos extra para el año que viene.

Ese monto se conseguiría manteniendo lo que tributan los comerciantes e industriales por ingresos brutos, subiendo un 40 por ciento el inmobiliario urbano en los barrios más acomodados y aumentando las alícuotas que pesan sobre los autos más caros. Para el campo, el retoque sería distinto, según los primeros borradores que circulan por la Casa de las Tejas. El "mítico" 30 por ciento de rebaja seguiría para los contribuyentes de menos recursos.

"El bloque de Unión por Córdoba , en pleno, apoyará todas la medidas que tome el Gobierno de Schiaretti para defender las finanzas de la Provincia", señaló, enfático, Francisco Fortuna, presidente provisorio de la Legislatura, aunque remarcó que el Poder Ejecutivo no comunicó oficialmente ningún cambio impositivo, y supeditó esa decisión al "fracaso" de la negociación con la Nación. El gobernador le pidió a la Presidenta suspender por dos años los pagos de la millonaria deuda que mantiene Córdoba con la Nación, refinanciando el pasivo a 20 años. Hasta ahora, no hay respuestas.

Si el corte de víveres nacionales se confirma, el delasotismo tendrá la "justificación" para levantar los brazos y acabar con una década de impuestos rebajados. En rigor de verdad, el año pasado el bloque de Unión por Córdoba sancionó una importante suba en ingresos brutos, lo que en este ejercicio significará mil millones de pesos más de recaudación por este tributo.

Así, con los 36 votos del peronismo unido, la oposición no tendrá chances de tumbar una suba de impuestos. Pese a esto, Carlos Giaveno, el representante del radicalismo en la Comisión de Presupuesto de la Legislatura, precalienta los motores para el pataleo: "Meterle la mano al bolsillo de la gente es una forma muy fácil e irresponsable de gobernar", opinó.

El "retraso" de los impuestos inmobiliario y de propiedad automotores es admitido por los principales funcionarios y legisladores peronistas. Hasta el 31 de julio último, lo aportado por el impuesto inmobiliario en 2009 representaba el 16 por ciento de los ingresos tributarios provinciales. En el mismo período, el impuesto a la propiedad automotor representó, apenas, el 5,2 por ciento de los ingresos propios de la Provincia. En cambio, las actividades comercial e industrial, que sufrieron un impuestazo en el corriente año, contribuyeron –en idéntico plazo– con el 76,5 por ciento de los fondos que recaudó la Dirección de Rentas.

El campo quiere "negociar"

En medio de las versiones sobre un ajuste tributario, las entidades rurales advirtieron que están dispuestas a acordar con el Gobierno provincial, siempre que la Provincia no revalúe el valor de los campos, lo que significaría más presión fiscal de la Nación.

Aunque el precio fiscal de la tierra está subvaluado, en la Casa de las Tejas admiten que tocarlo sería dejarle servida a la Afip una suba de los impuestos nacionales. "No podemos revaluar para que Cristina se lleve más plata de Córdoba", argumentó el viernes un ministro.

En Córdoba, la mayor presión fiscal no es por el inmobiliario rural, sino por las tasas de los fondos agropecuarios. Este año, el campo aportará 116 millones de pesos extra al inmobiliario.

Agustín Pizzichini, titular de la delegación cordobesa de Federación Agraria Argentina, remarcó que los aportes especiales que los productores hacen al fisco no deberían incrementarse. "Si es por la productividad del sector, el campo debería en 2010 pagar menos; pero entendemos la situación de la Provincia. Nuestro objetivo es pagar lo mismo que este año", se sinceró el dirigente.

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