Por el impuestazo, Binner y Perotti casi se van a las manos

Como cada vez que se encuentran, la tensión flota en el ambiente. Ayer no fue la excepción. El gobernador Hermes Binner y el intendente Omar Perotti coincidieron en llegar al club Deportivo Susana, de la vecina localidad. Perotti en el Renault Mégane de la Intendencia, Binner en el VW Vento de la Gobernación.
Compartieron un saludo indiferente en la entrada, firmaron un documento juntos durante el acto y declararon por separado. Mientras Binner defendía la reforma tributaria, Perotti cuestionaba el "impuestazo" sin contemplaciones.

El intendente rafaelino consideró que la reforma propuesta, en especial en el capítulo referido a la reimposición de ingresos brutos a la industria, es un "manotazo de ahogado" y negó que el justicialismo esté poniendo trabas a la gobernabilidad de la provincia: "hay que saber gobernar", dijo, luego de cuestionar que el Gobierno santafesino "se copia de los peores alumnos", al pretender "armonizar" los tributos con Córdoba y Buenos Aires. Sin embargo, coincidió con Binner en reclamar que la distribución de los recursos nacionales sea más equitativa. Al final, intendente y gobernador se encontraron en la salida y, a solas, compartieron un breve diálogo de no más de cinco minutos, casi en la puerta del auto del gobernador.

Antes de la charla con Binner, Perotti le tiró munición gruesa. Cuestionó duramente la propuesta de reimponer el pago de Ingresos Brutos a la industria, que están exentas desde 1994. "Teníamos una ventaja competitiva frente a las otras provincias. Córdoba y Buenos Aires cobran ingresos brutos porque son provincias que se endeudaron en otras épocas, cuando Santa Fe hizo un gran esfuerzo para cuidar su situación fiscal, incluso no emitiendo nunca bonos", señaló el intendente.

Perotti negó el argumento socialista, en el sentido de que la reforma tributaria es una "armonización" tributaria. "Esto no es una armonización como si fuera algo deseable. Hay que ser muy sinceros, estamos nivelando para abajo, estamos copiando a los peores alumnos, poniéndonos en ese nivel. Santa Fe está con la posibilidad de tener una real promoción industrial, para tener ventajas competitivas. ¿Por qué no plantean una armonización real, hacia abajo, haciendo que Córdoba y Entre Ríos eliminen los ingresos brutos, como hizo Santa Fe, con toda la industria de la Región Centro y Buenos Aires en un mismo nivel?".

El intendente apuntó a las contradicciones del Gobierno provincial. "Por un lado están hablando de cadenas de valor, de la necesidad de generar valor, de cuidar el empleo. Las empresas respondieron bien y ahora las castigan cobrándoles ingresos brutos. Cuando todavía las empresas no alcanzaron a sacar la cabeza del agua, en lugar de reconocer y ayudar a que esa recuperación se consolide en la estructura productiva, la castigan con ingresos brutos. Esta decisión le va a pegar muy duro a nuestro esquema industrial. Esto lo va a terminar pagando la gente. Tenemos en Rafaela muchas empresas que fabrican partes, que después se integran en un proceso. En cada venta de esas partes hay que pagar ingresos brutos, con lo cual en toda la cadena hay que pagar ingresos brutos. Esto es malo, es regresivo, por eso hace 15 años se eliminó. Esto es un manotazo de ahogado para tener más recursos", disparó.

-El Gobierno provincial dice que el justicialismo no quiere dejarlo gobernar y por eso obstaculiza la reforma.

-Yo podría decir lo mismo cuando el Concejo no nos vota la tasa que pedimos o nos reduce los aumentos que pedimos. Cada uno tiene que administrar los recursos que tiene. A mí me encantaría tener más recursos para pavimentar, llevar más servicios, crecer en infraestructura en los barrios, mejorar los espacios verdes. Me encantaría, pero no puedo mentirle a la gente. Estamos proponiendo un aumento máximo, al que tiene la casa más cara de la ciudad, de 14 pesos por mes y hoy estamos discutiendo si van a aprobar eso o no, es porque uno tiene los pies sobre la tierra tratando de ver cómo cubrir los costos. La Provincia debe hacer lo mismo.

-¿Significa que a la Provincia no le queda otra que administrar la crisis?

-A cada uno le toca gobernar en un momento determinado y una circunstancia determinada. No se trata de dejar o no gobernar, sino de saber gobernar. Hay que saber gobernar y saber administrar. Nosotros estamos cerrando un año durísimo sin déficit y sin paralizar obras. Si lo pudimos hacer en un municipio chico, cómo no lo vamos a poder hacer en la provincia. Esto obliga a definir prioridades, reacomodar la estructura y si la situación mejora deberemos ver cómo conseguir más recursos.

-En Rafaela también hay cuestionamientos a la ordenanza tributaria y muchas críticas del sector empresario por el impuesto a las publicidades.

-Debe haber instancias de diálogo que permitan revisar estas cosas. En la historia del Concejo nunca se planteó aprobar algo sin diálogo. A veces se demoró la sanción de la tributaria buscando los consensos necesarios. Eso es bueno y debe darse, hay que seguir esa discusión. Están todos los canales abiertos para que se pueda armonizar la relación con los distintos sectores. Creo que el Concejo tendrá la madurez necesaria para llevar adelante esa discusión.

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