"La improvisación al poder"

Nuestra sociedad de fomento ha recibido con mucha preocupación la noticia del ensanche de la Av. Libertad, la cual implicará la remoción de más de quinientos árboles.

Por Javier Salinas, presidente de la Asociación de Fomento Villa Primera

Por si alguien no lo recuerda, el llamado a licitación para la construcción de la Estación Ferroautomotora se realizó el 25 de junio del 2006, con un plazo de obra de 18 meses. Además, en ese momento se anunció que "la accesibilidad de los ómnibus de larga y media distancia

está garantizada por el corredor vehicular conformado desde la avenida Champagnat hasta la nueva Terminal de micros, sin afectar la trama urbana existente, colaborando con el funcionamiento de la terminal propuesta".

El 6 de febrero de 2007, en las instalaciones de la Casa Rosada, se produjo la adjudicación de la obra, la cual ya pasa a tener un plazo de finalización de 24 meses.

Desde ese momento y hasta ahora, se han producido varias inauguraciones de los inicios de obra, siendo la última la ocurrida el 13 de septiembre de 2008, cuando se indicó que la "gran obra" pendiente era el paso bajo nivel de la Av. Jara.

Ahora, a pocos meses de la inauguración parcial de esta estación, se plantea la necesidad de ensanchar la Av. Libertad, en una muestra más de la clara improvisación que en grandes dosis se puede encontrar entre nuestros gobernantes.

El lamentable costo de esta improvisación lo pagará el vecino, no sólo a través de mal uso de los dineros públicos, sino también en una disminución significativa de su calidad de vida, reemplazando los árboles productores de oxígeno por inmensos colectivos emanadores de humos y sonidos contaminantes.

Por estos motivos es que desde esta Asociación apoyamos la campaña iniciada por la Asamblea Ambiental de General Pueyrredon para que se respete la ubicación de los añosos árboles y se busquen alternativas desde la ingeniería, tanto de tránsito como civil y ambiental, entre las cuales se encuentra la idea de avanzar sobre el amplio espacio de vereda con rampas de estacionamiento, pero siempre con el objetivo de preservar el patrimonio ecológico.

Nuestra salud y nuestro descanso no pueden seguir quedando en manos de improvisados que, ante la menor dificultad, no dudan en destruir rápidamente lo que a la naturaleza le ha llevado décadas construir.

Reclamamos la urgente convocatoria a un comité de expertos que use la imaginación, como se proclamaba en el mayo francés, y no la improvisación.

ACLARACIÓN: Las opiniones vertidas en esta columna no siempre coinciden con el pensamiento de la Dirección General.

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