Sin imposibles para Atlético

El ajustado 22 a 18 frente al tricampeón le permite a Plaza soñar con su clasificación a las semifinales.
Ya no caben dudas: Atlético del Rosario se convirtió en la sombra negra para este Hindú acostumbrado a ganar. Otro trago amargo para el equipo de Don Torcuato porque por tercera vez consecutiva el conjunto rosarino se quedó con los festejos. Un ajustado 22 a 18 que le permite soñar con el boleto a las semifinales del Torneo URBA Top 14, instancia a la que accedió en 1998, 1999 (venció 20-12 a Hindú) y 2000, cuando fue campeón.

"Hindú es un equipo duro, muy combativo y el favorito de todos. Haberle ganado es importantísimo, el premio al esfuerzo y a la garra que pusimos en esta temporada", apuntó David Dobson, un batallador tercera línea que ayer anotó un try y tackleó a destajo.

La satisfacción de Atlético llegó por partida doble porque le cortó a Hindú una serie de ocho triunfos consecutivos y de 12 partidos sin perder, además de 12 triunfos seguidos en Don Torcuato desde aquella derrota 27-15 ante Regatas en agosto de 2008.

Vale recordar que Atlético era el único equipo que había podido derrotar al tricampeón en la temporada. El 24 de mayo le ganó 39-27 en Plaza Jewell y le cortó una serie invicta de 13 partidos (12 triunfos y un empate). Repitió aquella gran sorpresa del 25 de junio de 2008, cuando en un partido nocturno que se jugó en la cancha auxiliar (tiene mejor iluminación) de Hindú, Atlético ganó 31-22 y le quebró un invicto de 18 partidos (cifra que también logró en 2005), impidiéndole alcanzar su record histórico.

Como se esperaba, se dio un duelo con mucha fricción y dientes apretados. Con varios cambios en su formación (Larré, Escobio, Castelli y el debutante Nicolás Guisasola, de 20 años), Hindú no tuvo el vuelo de otros partidos, cometió errores en el manejo de la pelota y le costó muchísimo abrirse camino entre una maraña de tackles. Sólo estuvo arriba en el marcador gracias el try de Faraone, epílogo del buen empuje del maul.

Atlético se tomó el partido como una final. A todo o nada. Buen juego de manos en el primer tiempo, impecable en el scrum (una formación en la que Hindú saca ventaja), enorme actitud para ir con fuerza hacia adelante (¡le marcó tres tries al campeón!) y buena defensa, bien graficada luego del último line que robó Nievas.

Aunque el viento jugó en contra de los pateadores (Todeschini erró dos drops, Lobrauco otro y Senillosa, un penal y tres conversiones), el duelo se definió con la buena pegada de Rodríguez Gurruchaga. Estaba escrito, era la tarde soñada de Atlético...

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