Importante desarrollo tiene programa agrícola que beneficia a los aborígenes

Una de las acciones dentro del programa estuvo direccionado en la apoyatura para la preparación del suelo a cultivar
El programa agrícola para comunidades indígenas de la provincia que desarrolla el Instituto de Comunidades Aborígenes, evidencia sensibles progresos al cierre del año, entre lo cosechado y las especies que por la temporada de siembra se encuentra en pleno desarrollo.

De acuerdo a lo explicado por el titular del ICA, Esteban Ramírez, una de las acciones dentro del programa estuvo direccionado en la apoyatura para la preparación del suelo a cultivar, tarea que se ejecutó de manera indistinta a través de terceros o los mismos equipos de las comunidades, de acuerdo a lo que se conviene con los caciques.

Además, se les provee de semillas para especies como ser sandía, calabacita, melón, zapallo, maíz colorado, poroto y otras hortalizas, las cuales alcanzan a las mismas comunidades como también las huertas escolares. En su gran mayoría lo obtenido –por las etnias Wichí, Pilagá y Toba- es para el auto-consumo, aunque el excedente puede ser comercializado por estos.

Inclusive se señaló que a la fecha varias de las comunidades siguen cosechando estas variedades para el consumo familiar, además de trabajarse en los lotes donde están en pleno desarrollo los algodonales.

Más de 1300 productores aborígenes, quienes en promedio cultivan poco menos de una hectárea de diferentes variedades para el auto-consumo, es decir unas 1200 hectáreas sembradas.

Otra de las tareas impulsadas desde el ICA tiene que ver con las jornadas de capacitación que de manera conjunta con el ministerio de la Producción y Ambiente se han organizado para los pequeños productores aborígenes de diferentes zonas de la provincia. Una de estas tuvo como temática la siembra de algodón en el sistema de surco estrecho, la que se estará desarrollando a terreno en la próxima campaña, dado que existen varias comunidades interesadas en este nuevo esquema de siembra.

También la faceta forestación tuvo una importante impronta dentro del programa de apoyo productivo que desarrolla el Instituto de Comunidades Aborígenes, y dentro del mismo es que se comenzó a desarrollar labores de forestación con especies nativas de alto valor comercial, como ser el algarrobo, algo que se plantea aumentar en las hectáreas implantadas dentro de un plan más ambicioso que se plantea ejecutar durante el 2010.

Finalmente, Ramírez aludió a que se continuará avanzando en el respaldo al desarrollo de ladrillerías a cargo de aborígenes, como es el caso de la que se encuentra en jurisdicción de Misión Laishí. Para estos es que ya se está en plena etapa de fabricación de equipos (caretillas, mesas, moldes), los cuales se proveerá a quienes allí trabajen.

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