Impopar pronostica una merma en la demanda cercana al 20 por ciento

La empresa recuperada sumará la línea de termotanques a los clásicos calefactores. Una estrategia de inversión para paliar el viento en contra financiero. Se viene el frío y la cooperativa apuesta a la calidad y el precio para imponerse en el mercado.
Marcelo Luján, presidente de la cooperativa Impopar, estimó que la merma en la demanda de calefactores podría caer “entre un 20 y un 30 por ciento” este invierno con relación a la temporada 2008, aunque la única empresa recuperada por los trabajadores en Tandil planea ampliar su oferta a la línea de termotanques, según confiaron a LA VOZ.

-La actividad en Impopar estuvo detenida pero retomaron la semana pasada...

-(Marcelo Luján) Estuvimos parados un mes para achicar costos y retomamos el 2 de marzo cuando ingresó la materia prima. De todos modos, la cooperativa nunca redujo los sueldos de los socios, sino que se contrajeron los gastos operativos fijos.

-¿Cuánto bajó la demanda en los últimos meses?

-Desde octubre a enero, comparado con el mismo período del año anterior, descendió casi un 50 por ciento la producción, aunque teníamos stock disponible con lo que posibilitó la reducción de la jornada de trabajo. En 2008, se vendió la mitad de la producción y la otra mitad se stockeó.

-¿Qué proyecto se proponen concretar en el corto plazo?

-Analizamos alternativas y acciones a tomar de cara al segundo semestre del año. La calefacción constituye un producto estacionario, invernal. Por eso estamos trabajando en la puesta en marcha de la línea de termotanques, y así incrementar las horas de producción. Por más que achiquemos gastos, no es bueno estar sin trabajar durante mucho tiempo.

“COMO SEA”

-Viene una etapa donde hay que invertir...

-Así es. No contamos con subsidio pero sí estamos tratando de incluirnos en el Programa de Reconversión Productiva, perteneciente al Ministerio de Trabajo. El problema es que no encuadramos porque no estamos bajo relación de dependencia. Esta es una cooperativa de trabajo donde todos somos socios. De todas maneras, analizamos que chances tenemos que incorporarnos al programa.

-¿Esos fondos de qué manera serían invertidos?

-Sería destinada a la producción y la inversión. Hasta el año pasado, con la calefacción sóla se podía subsisitir y poner la fábrica en marcha. A los 32 socios, le sumamos en 2008 a los 25 contratados.

-¿Actualmente mantienen los contratados?

-No, porque se achicaron las ventas. Y con el conflicto del campo los cortes de ruta impidieron el paso de productos durante varios días. De todos modos, hoy estamos los 32 socios, pero si en invierno mejora la situación, porque apostamos a la calidad y precio competitivo, quizás podremos volver a tomar contratados.

-¿Cuánto estiman caerá la demanda de calefactores el próximo invierno?

-Lo desconocemos, pero podría bajar entre un 20 o 30 por ciento que el año pasado.

-¿La crisis está impactando diferente en las empresas, donde suspenden y hasta podrían despedir empleados, con relación a la cooperativa Impopar?

-Sí, hay varios factores que juegan. En la empresa, cuando no da utilidades, lo primero que hacen es suspender. Nos pasó a nosotros cuando éramos empleados de Inpopar S.A.. La cooperativa, desde que arrancó, con dificultades, los socios pusieron dinero de su sueldo para invertir.

-El desafío es paliar los efectos de la crisis como sea...

-Como sea. En 2005 se nos cayó un contrato de trabajo y reducimos la cantidad de productos, pero se diversificó la producción: hicimos calefactores y cajas de herramientas. Hoy también apuntamos a lo mismo: ampliar la oferta. Impopar cuenta con matricería y línea de ensamble de termotanques.

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