Impondrían restricciones a la importación de caños sin costura que perjudicarían a Tenaris y otras empresas argentinas

La Secretaría de Industria resolvió abrir un proceso de investigación por el presunto ingreso de determinados tubos sin costura desde China a precios más bajos, "de dumping".
A pedido de las empresas Siderca del Grupo Techint y Tubhier (una pyme siderúrgica), la Secretaría de Industria resolvió abrir un proceso de investigación por el presunto ingreso de determinados tubos sin costura desde China a precios más bajos, "de dumping".

La acusación no va solo contra China. Las empresas alertan también que YPF estaría por importar tubos desde China "dañando" la producción nacional.

Como sucede en el conflicto con Brasil, en sectores empresarios que exportan a China -especialmente dentro de la agroindustria- existe el temor de una respuesta fuerte del país asiático.

Según los funcionarios, de los informes elevados y de las primeras investigaciones realizadas surgiría que "existen pruebas suficientes" que respaldan las acusaciones "de amenaza de daño importante a la rama de producción nacional de tubos". Y, a modo de ejemplo, señalan que esos productos chinos estarían ingresando a la Argentina a un precio un 28,57% inferior al de mercado ("margen de dumping").

También las empresas señalan que mientras en el período 2006-2008 las importaciones de chinas eran marginales, "ya en el año 2009, se importaron de ese país más de 6.800 toneladas de tubos de acero para petróleo", con precios entre el 11% y el 15% más bajos. Además aseguran que habría una contratación directa para la provisión de más de 17.000 toneladas de tubos para petróleo originarios de China por parte de YPF. Y a eso se sumaría la licitación por más de 26.000 toneladas por parte de esa empresa petrolera, lo que "podría provocar una fuerte caída de las ventas de producción nacional para el corriente año", dicen las empresas denunciantes.

De haber sido un país importador, en los últimos diez años, China más que duplicó su producción siderúrgica y pasó a ser un exportador neto de acero. Con la crisis internacional, siguió avanzando: mientras el resto del mundo retrocedió, el país asiático amplió su producción y siguió construyendo nuevas usinas.

Así los últimos datos señalan que la demanda mundial de acero cayó un 9%, pero mientras China demandó un 19% más, el resto del mundo tuvo una caída del 24%. Ahora, ese país ya produce casi la mitad de las 1.200 millones de toneladas anuales de acero mundial. En la Argentina, si bien la producción siderúrgica repuntó en los últimos meses, se estima que este año la actividad retrocedería un 20%.

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