Implicancias del nuevo pacto Sapag-Sobisch

Ninguno será candidato a presidir el partido. Pero los dos mantienen vigentes sus ambiciones para el gobierno en 2011. Las diferencias partidarias se mantienen, pues los objetivos son distintos. Pero el MPN tomó nota de lo difícil de la coyuntura.
El nuevo encuentro de Jorge Sapag y Jorge Sobisch, en la residencia del diputado nacional Hugo Acuña, duró unas cuatro horas y dio como resultado un nuevo pacto, que incluye la declinación a cargos de conducción del partido de ambos referentes del MPN, y que confirma el anticipo de este diario de que era inminente una nueva negociación en el partido provincial.

El dato de que Sobisch y Sapag no serán candidatos no es menor, pues denota la coincidencia en la intención de reafirmar la unidad partidaria en tiempos difíciles, y fue confirmado por el mismo Acuña, que estuvo presente en el tramo "abierto" de la charla entre "los Jorges". Sin embargo, no clausura la posibilidad de internas, o de otras internas, ni soluciona lo que a todas luces es una interna, aunque no electoral: diferencias sustanciales sobre cuestiones asimismo sustanciales, que persisten y persistirán en el partido provincial.

Una vez que la Junta de Gobierno y la Convención partidaria convaliden el pacto Sapag-Sobisch, modificando en concreto la carta orgánica para pasar de tres a cuatro años la duración de los mandatos de todas las autoridades partidarias, quedará un escenario en el MPN pensado para contener las diferencias sin quebrar el partido. Hay especulaciones diversas, pero lo más probable es que:

* La interna partidaria para cargos de conducción no se elude por "cansancio" ante tantas elecciones, sino por obligación impuesta por las circunstancias: la última elección en la capital neuquina fue una muestra de que mezclar descontento interno con desidia política electoral a lo único que conduce en el MPN es a la derrota. Implica, obviamente, el reconocimiento de que una diferencia de poco más de 200 votos con UNE es el equivalente a una derrota para el partido nacido en 1961.

* Sobisch y Sapag se "sacan" a sí mismo del escenario de la disputa inmediata porque es la mejor muestra que pueden dar hacia adentro de que hay decisión de mantener la unidad partidaria. Pero lo concreto del presente (que es de lo único que se puede dar fe) es que Sapag pretende ser candidato a la reelección en 2011, y que Sobisch pretende volver a ser candidato a gobernador por el MPN.

* En el encuentro entre el gobernador anterior y el gobernador actual seguramente no se ha eludido la franqueza sobre lo que cada uno piensa de la actual situación del gobierno en el contexto del país.

* Sapag atribuye las dificultades de su gestión a la crisis general y a defecciones de su propio equipo en particular, más un accionar de la oposición que se califica de destructivo y hasta tramposo. Pero todo indica que sigue pensando que Sobisch no podrá recomponer su imagen después del caso Fuentealba, y que debe resignarse a un rol más o menos pasivo en la política neuquina, o bien protagonizar otros rumbos nacionales: una diputación o una senaduría.

* Sobisch, en cambio, no solo cree firmemente que con trabajo y persistencia un político puede conseguir lo que pretende, sino que es la encarnación del único oponente serio a una marea política que avanza contra el MPN y que tiene eje en un pacto político-sindical con base en las corporaciones gremiales estatales. Sostiene que a medida que pasan los meses los hechos le dan la razón a sus posiciones. Dice que estaba acertado cuando había requerido que se le diera importancia a las elecciones capitalinas más que a las legislativas nacionales, a la luz de los resultados y sus consecuencias. Sostiene que controversias como la que se vive con Nación por el caso Pulmarí demuestran sus aciertos y los errores del actual gobierno.

* Tampoco hay que perder de vista que hay una camada dirigencial que ya no quiere aceptar las "cumbres" entre Sapag y Sobisch como una especie de catecismo con indicaciones para el rumbo partidario. Esta camada, que suele expresarse a través de José Brillo, oscila entre uno y otro referente pero también intenta marcar agenda propia. Y es un factor más para la negociación permanente que existe en el MPN.

* Mientras, el dato de que al menos el sector gubernamental del MPN está dispuesto a convocar a una coalición para el 2011, es reconocido como "importante" desde otros sectores políticos. Este viernes lo reconoció así Sergio Rodríguez, candidato a presidir el PJ, validado en esta misma jornada por el gobernador y candidato a presidente Mario Das Neves.

* "Sería una imprudencia expedirse personalmente sobre este tema", dijo Rodríguez, pero enseguida aclaró que le parece "muy importante" que el MPN piense "en una coalición", avalando así la existencia misma de la versión que ha corrido en estos días.

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