TyC implementó un plan de achicamiento

La compañía, golpeada por la estatización del fútbol, picó en punta con la reducción del plantel de periodistas y otros profesionales. El Gobierno teme que, con la nueva ley, la barrida se extienda a otros medios del Grupo Clarín.
TyC Sports, el canal deportivo de cable que comparten Clarín y Torneos y Competencias, sigue en franco declive tras haber perdido los derechos exclusivos de transmisión del fútbol de Primera División. Tal como reveló en exclusiva Crítica de la Argentina dos semanas atrás, la compañía anunció a sus gerentes que se desprendería de cerca de la mitad del personal. Es decir, unos 230 periodistas, técnicos y administrativos. Por ahora sólo abrió un plan de retiros voluntarios para tentar a quienes quisieran irse con una indemnización mayor a la que recibirían por despido. Pero en el Gobierno temen que, con la ley de medios aprobada, el Grupo Clarín amenace con despidos masivos para frenar su aplicación. El kirchnerismo asegura que no los autorizará, aunque aún no tiene un plan para evitarlos.

El gerente de Recursos Humanos de TyC Sports, Oscar Castagnola, se despachó con honestidad brutal diez días atrás, en una suerte de asamblea que convocó a un centenar de empleados en el hall de los estudios de San Juan y Lima. "La empresa perdió su mayor negocio. Yo ya no sé si vamos a tener que reducir un 30, un 40 o un 50% del personal", dijo, según relataron a este diario tres de los presentes.

El retiro voluntario que abrió la empresa ofrece a los empleados un 120% de la indemnización que les correspondería por despido si lo aceptan hasta el 15 de octubre y un 110% en la segunda mitad del mes. Después, las autoridades no aclararon si echarán gente, en caso de que la adhesión no alcance sus expectativas. Ante las incipientes protestas del personal, Castagnola prometió precisiones para los próximos días.

Lo que falta definir es la torta que manejará TyC Sports después de la renegociación del canon que le pagan los cableros por incluirlo en su grilla. De ser el canal más cotizado (unos nueve pesos por abonado), tras perder la exclusividad del fútbol, pasó a valer menos de dos pesos por abonado, según especulan en el mercado.

La incógnita para el Gobierno es si el Grupo Clarín desplegará la misma estrategia de recursos humanos en el resto de sus canales, radios y diarios a partir de la sanción de la nueva ley. En el Ministerio de Trabajo aseguran que toda empresa que quiera despedir masivamente debe acreditar antes un quebranto significativo en su negocio mediante un procedimiento preventivo de crisis. Igual, no saben qué podría disparar la aplicación de la ley, con las ventas y las transferencias que forzará en el actual marco de concentración mediática.

La incógnita pasa por el futuro de TN, de El Trece y de los otros cuatro canales de aire que maneja Clarín si no hallan nuevo dueño, pero también de los demás medios en manos de grandes grupos. En muy pocos hay sindicatos fuertes que puedan defender a los trabajadores.

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