Implementarían modificaciones en Av. de Mayo, Corrientes y 9 de Julio.

La Comisión de Tránsito y Transporte de la Legislatura está analizando la posibilidad de implementar contracarriles o manos exclusivas para transporte público en otras arterias. Por otro lado, la oposición quiere que se modifique el Código de Tránsito para que antes de realizar modificaciones –estacionamiento, contracarriles y carriles exclusivos– se hagan audiencias vecinales. Para el oficialismo, esto es impracticable porque se trabaría cualquier iniciativa.
La problemática arrancó en algunos barrios y continúa en la Legislatura. El tema que tiene en vilo a algunos funcionarios, vecinos y legisladores tiene que ver con los cambios de dirección de carriles (y los exclusivos) que viene implementando el Gobierno porteño en la Ciudad. Los plazos de experimentación (120 días, máximo) están a punto de caducar y dentro de muy poco se dará la discusión en la Legislatura para ver si se los convierte en ley y bajo qué condiciones.

Mientras se avecina esta decisión, desde la comisión de Tránsito de la Legislatura adelantaron a Perfil, en qué avenidas se implementarían próximamente contracarriles. Estas serían Triunvirato, Gaona, lo que resta de Jujuy, y habrá carriles exclusivos en Garay. Además, algunos de los puntos conflictivos en materia de tránsito que están analizando para instalar contracarriles o carriles exclusivos son Avenidas de Mayo, la 9 de Julio, Leandro N. Alem y Corrientes, entre otras.

La avenida Pueyrredón es el contracarril modelo y de mayor peso que el macrismo puso en funcionamiento y ya cumplió 120 días de experimentación. Pese a que algunas voces sonaron a favor y otras en contra, desde el oficialismo afirman que su período de prueba dio buenos resultados. Según los datos del centro de monitoreo de la Subsecretaría de Transporte porteña, el promedio de tiempos de viaje relevados antes y después de la implementación del cambio de dirección en Pueyrredón, en el horario de 8 a 20, disminuyó 7 minutos (de 22 a 15 minutos) yendo de sur a norte, o sea desde Belgrano hacia Azcuénaga. Sin embargo, el tiempo de marcha de norte a sur para autos particulares aumentó de 15 a 20 minutos. "Cumplimos con los objetivos. Además, se eliminó la circulación de colectivos en las calles Larrea, Paso, Ecuador y parte de Azcuénaga, y mejoró la calidad de vida. En los próximos días, se prohibirá el giro a la derecha en las intersecciones de Tucumán, Lavalle y Sarmiento, porque tiende a generar turbulencias", establece el legislador del PRO Daniel Amoroso, quien preside la Comisión de Tránsito de la Legislatura.

Modificaciones.Lo cierto es que el oficialismo sabe lo que se viene: la oposición dará pelea. Desde la Coalición Cívica, Sergio Abrevaya asegura que "los vecinos y comerciantes se quejan mucho del cambio en Pueyrredón. Nosotros queremos que se controle si realmente funciona bien, cosa que está en duda, y que los vecinos participen de la implementación o no de los contra carriles y los exclusivos. De todas formas, el problema del tránsito en la Ciudad no está en la orientación norte- sur, sino de este a oeste, y de eso no está enterado el gobierno".

Un proyecto de ley de su autoría propone que se modifique el Código de Tránsito y Transporte y establece que ante situaciones especiales en estacionamiento, velocidades, sentidos de circulación y carga y descarga, se elaboren estudios técnicos y pruebas de simulación que analicen las zonas afectadas y se envíen a la legislatura.

Además, plantea que se realicen audiencias públicas para difundir los alcances de las medidas a los vecinos. Al respecto, desde el oficialismo afirman: "Es una locura que ante cada modificación consultemos con todos los vecinos, porque demoraríamos una eternidad para sancionar cada ley. Además, son cuestiones muy técnicas".

Por su parte, Amoroso aclara que "ya se hacen pruebas, con un programa computarizado, y se controla periódicamente el funcionamiento de los contracarriles. Pero ningún simulacro es tan exacto, por eso hay 90 días de experimentación y una prórroga por otros 90". Veremos quién junta más consenso para definir cómo se circulará finalmente en la Ciudad. Será el próximo reto de PRO.

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