LA IMPLEMENTACION DE LA POLICIA COMUNICAL PODRIA POSPONERSE

La ineficacia e inercia del actual gobierno comunal para comenzar a resolver el problema de la inseguridad ( si hacemos una estadística comparativa, dada la densidad poblacional hay mas delitos en Bragado que en Buenos Aires) ha tocado su punto máximo en la contratación del poco exitoso en su distrito nuevo Director de Seguridad Emilio Ballesteros.
La pereza evidente con la que se mueve el municipio para implementar la tan anunciada Policía Comunal, hace sospechar que no existe voluntad real de hacerlo y – según fuentes allegadas al capitán Martignone, el ya anunciado nuevo Jefe Distrital - Ballesteros podría ser la opción intermedia para evitar la creación de la nueva policía y que todo quedara como hasta entonces.

Los fondos que solicitó San Pedro para la nueva constitución de seguridad local son – según la referida fuente – para la vieja administración que solo renovaría sus cabezas. Dicho sea de paso los vecinos de Carlos Casares, presunto destino del hasta ahora titular de la dependencia, están muy preocupados por los antecedentes de su futuro jefe policial.

Un encuentro fortuito del cronista con el flamante Director de Seguridad en la puerta de un hotel donde este había ido a buscar una humilde habitación para “dormir la siesta” indica prima facie que el responsable de un tema tan importante para la población no se radicará en Bragado.

El nuevo responsable de nuestra paz interior en un alarde de presunta competencia nos hizo saber que conocía nuestra profesión, Ud es Cagliani y periodista, dijo con eficacia meridiana ( esa mañana habíamos sido tapa de dos diarios locales y la tevé había emitido paralelamente las imágenes de la conferencia de prensa) al instante le preguntamos si desconocía el atentado del que habíamos sido víctimas y, a los tropezones, se solidarizó y efectuó algunos sesudos análisis. Ante la insistencia de que este caso fuera debidamente investigado ( estábamos hablando con el responsable de la seguridad local) nos dijo que en cualquier momento nos acercáramos al Salón Blanco, sitio donde montó su oficina itinerante.

Le dijimos que sí, que el año que viene a la misma hora y nos olvidamos del tema un rato después que él.

Se nos ocurre que para cubrir tal cargo hubiera resultado preciso, en primer lugar, que el director de Seguridad fuera un vecino que conociera la ciudad y sus habitantes y si no fuese así al menos que tuviera residencia en la misma.

Si don Ballesteros debe andar boyando por la ciudad buscando asilo para dormir una siesta, en momentos en que los delincuentes roban ( tal vez no le informaron que los robos son a la luz del día en Bragado) poca gracia nos hace como contribuyentes tanta ineficacia, tal vez sería buena idea que algún ciudadano le acercara una cama el Salón Blanco para que fijara domicilio y estuviera con la mochila puesta ante cualquier eventualidad.

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