"Hoy es impensable una fórmula conjunta con Julio Cobos"

En la cautela de sus respuestas, el diputado de Unión-PRO demuestra que sus jugadas electorales apuntan a poner los huevos en diferentes canastas. Dice que anhela ser gobernador pero no descarta una postulación a presidente. Sin embargo, confirma que quiere pelear la interna del PJ y sostiene que Duhalde es mejor como "estadista" que como candidato.
Lejos de la clásica unidad básica, Francisco de Narváez eligió un antiguo caserón del barrio de Las Cañitas para diseñar su proyecto político. "Voy a ser candidato del justicialismo", anticipa el diputado de Unión-PRO, en su luminosa sala de reuniones decorada con añosos libros, obras de arte y algunas antigüedades. Aunque sus ojos están posados en el territorio bonaerense, sabe que para 2011 falta mucho y prefiere distribuir las fichas en distintos casilleros. "Voy a ser candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, sin embargo no desistí de pelear a nivel nacional", apunta. Elogia al senador santafesino Carlos Reutemann, se distancia de su ex socio electoral Mauricio Macri, apuesta a nuevos encuentros con el vicepresidente Julio Cobos y le pega al líder de la CGT, Hugo Moyano.

–¿Descartó la candidatura presidencial?

–Nunca la definí, en consecuencia nunca la pude descartar. Lo que tengo claro es que mi prioridad es la provincia de Buenos Aires. Voy a ser candidato en la provincia de Buenos Aires, pero no descarté ser candidato a la Presidencia de la Nación.

–¿Es un tema que está en estudio?

–No es que la estudie o lo deje de estudiar, lo que sé es que la provincia de Buenos Aires tiene grandes dificultades. Para que a la provincia le vaya bien y para que al futuro presidente de la Nación le vaya bien tiene que haber una enorme empatía entre la vocación presidencial y la vocación de la gobernación de la provincia.

–Usted declaró que le gustaría que Reutemann fuera candidato a presidente, ¿eso significa que su relación con Macri está terminada?

–No. En varias oportunidades afirmé que Reutemann es quien puede sintetizar el peronismo que ha estado y que viene. Puede ser un puente entre una situación pasada y una futura. Esto de ninguna manera se tiene que leer como una presión, simplemente es un análisis. Respecto de Mauricio, el vínculo con él es bueno. Lo ha sido y lo va a ser siempre. Él ha manifestado en estos últimos días su vocación de aspirar a la presidencia y me parece bien. En todo caso, que florezcan mis flores. Veremos qué pasa en 2011. Seguramente del peronismo, donde yo estoy, van a surgir las mejores candidaturas. Mauricio decidirá si quiere competir o no, pero no hay ninguna ruptura.

–¿Usted ya decidió que su postulación va a ser dentro del PJ?

–Sí, absolutamente. Voy a ser candidato del justicialismo. Pero ésa es una decisión de mucho antes del 2000, cuando me afilié al Partido Justicialista. En 2002, Mauricio decidió formar una fuerza política nueva con la cual comparto algunas de las cosas, pero nunca dejé ni renuncié a mi pertenencia peronista. Yo estoy en el justicialismo y Mauricio está en el PRO. Eso no quiere decir que en algún momento no podamos converger como lo hicimos la vez pasada en la provincia de Buenos Aires.

–Pero Macri dijo que quiere ser candidato del PRO y usted del PJ.

–Si yo supiera lo que va a pasar en 2011...

–Seguramente, va a tener que participar de la interna del PJ. ¿Está decidido a dar pelea dentro del partido?

–Sí, absolutamente.

–¿Le parece que están dadas las condiciones?

–Sí, creo que están dadas las condiciones. Pero, además, no hay reglamento que tuerza la voluntad de cambio de la gente. Miremos hacia 2009, el oficialismo anticipó las elecciones, presentó las candidaturas testimoniales, puso toda la carne al asador y no pudo ganar. En mi corta experiencia en la política, todo eso me hizo reafirmar que cuando la gente decide algo para cambiar las cosas no hay ley que lo pueda detener.

–Dentro del justicialismo estuvo cerca de Felipe Solá y de Eduardo Duhalde, ahora se lo ve alejado de ambos dirigentes. ¿Qué va a pasar con la política de alianzas dentro del justicialismo?

–En el ámbito del Parlamento nacional estamos en el bloque de Peronismo Federal y yo le di mi apoyo a Felipe para que lo presida. En la provincia, él decidió que sus cuatro diputados no participaran del bloque de Unión–PRO, pero no hay una ruptura.

–¿Y con Duhalde?

–Tampoco. Creo que él está tomando un rol que tiene que ver con la reconstrucción de una mejor política. Mi opinión siempre ha sido que lo hace mejor desde una visión de ex presidente y estadista que de candidato.

–¿No lo apoyaría como candidato a presidente?

–No se trata de apoyarlo o dejar de apoyarlo. A lo largo de 2010, la sociedad va a ir encontrando adónde quiere poner su vocación de cambio.

–En alguna oportunidad, dijo que Duhalde es el pasado.

–Dije que algunas de las políticas que él ha propuesto, como llevar las Fuerzas Armadas a combatir la inseguridad, eran un poco antiguas.

–¿Es posible jugar políticamente dentro del PJ disidente sin Duhalde y el duhaldismo?

–Ya lo hicimos en 2009. En la elección pasada, Duhalde estaba en el exterior.

–Usted se reunió con Cobos, uno de los posibles candidatos presidenciales de la UCR. ¿Piensa en algún tipo de alianza con él?

–Las veces que me he reunido con el vicepresidente ha sido para hablar de política y no de candidaturas. Y lo vamos a seguir haciendo todas las veces que lo creamos necesario. Hablamos de su experiencia como gobernador de Mendoza y de las necesidades de la provincia de Buenos Aires. Dadas las condiciones de la nueva ley electoral, creo que es muy difícil que alguien que pertenece al radicalismo y alguien que pertenece al peronismo puedan converger en una fórmula. No tengo ninguna duda de que, ocupemos el lugar que ocupemos en la política pública, vamos a tirar para el mismo lado y acordar lo que se pueda acordar. Esto no es una política de amigos y enemigos.

–Desde el radicalismo hay cierto malestar por sus asiduos contactos con Cobos. ¿Tienen razones para preocuparse?

–No lo sé. Habría que preguntarles a quienes están preocupados. Creo en una Argentina donde existe el diálogo entre distintos ámbitos partidarios. Eso es algo que debería ser más frecuente. Me parece que Kirchner nos ha llevado a un lugar donde los que hablan con él son sus amigos y los que no, son sus enemigos. Hoy por hoy, es impensable una fórmula conjunta con Julio Cobos.

–Moyano dijo que era un "empresario fracasado" y que "el peronismo no puede tener un hombre" como usted en la conducción porque "la esencia del peronismo es el trabajador". ¿Qué le responde?

–Tengo un profundo respeto por el movimiento obrero organizado. No me engancho con las descalificaciones. Me gustaría discutir la política sindical.

–¿Piensa que hay que reformar la política sindical?

–Tenemos un problema serio. Casi la mitad de la población económicamente activa está trabajando en empleos informales. Cuatro millones de personas no tienen hoy un empleo formal.

–¿Cree que los dirigentes gremiales tienen algún tipo de responsabilidad en eso?

–Sin ninguna duda, pero también es responsabilidad del empresariado. Si un trabajador necesita ganarse una changa para darles de comer a sus hijos, nadie le va a decir que no lo haga; en todo caso, el Gobierno, los sindicalistas y los empresarios deben sentarse a una mesa y pensar en cómo se corrige todo eso. No lo escucho a Moyano preocuparse por los cuatro millones de empleados no sindicalizados. Cuando hablamos de la relación entre el capital y el trabajo, me parece que Moyano atrasa. No ve lo que pasa en el país.

–¿A quién suele consultar sobre las diferentes problemáticas del país?

–Sigo mucho la política de Brasil, que más allá de que tengo mucho afecto por los brasileños porque son muy musicales, alegres y tienen una actitud de vida positiva, admiro a Lula. Veo cómo él puede gobernar con el 10% del Congreso y cómo supo continuar las políticas de Cardoso. Uno se inspira en eso. Aquí converso con el economista Ricardo Delgado y comparto su visión. Hoy nos debe preocupar el crecimiento peligroso de la inflación y creo que detrás de todas estas decisiones sobre las reservas del Banco Central, el Gobierno está desencadenando un proceso inflacionario. Yo quiero un Banco Central independiente pero coordinado al Poder Ejecutivo.

–¿Usted habría aceptado que el presidente del Banco Central lo desobedeciera?

–Es que nunca le habría pedido que me obedezca porque no está dentro de mis atribuciones. Buscaría una mesa donde la política que define el gobierno nacional esté en concordancia con lo que define el directorio.

–¿Cuál será su rol parlamentario durante este año?

–Nosotros presentamos el ingreso básico familiar antes de que el Gobierno lanzara el ingreso universal a la niñez. Creo que el foco debe estar sobre la mamá y no solamente sobre los niños. Un niño no deja de ser pobre por recibir 180 pesos, deja de ser pobre cuando ve a su papá trabajar; cuando puede ir a la escuela y a la salita y lo vacunan; cuando tiene una vereda, agua corriente y una vida que le permite decir que va a poder progresar.

–Usted hizo eje en la seguridad a lo largo de su campaña electoral en 2009, ¿cómo ve ese tema hoy?

–No tiene ningún misterio. El plan es que hay que hacer las cosas que hay que hacer. ¿Cómo funcionan los países a los que denominamos "seguros"? Todas las fuerzas de seguridad combinadas, con personal capacitado, el sistema penal funciona en tiempo y forma, y existe un sistema carcelario que contiene y vuelve a insertar en la sociedad a aquellos que violaron la ley.

–¿Ha dejado sus empresas de lado?

–Sí, están en manos de profesionales. Mis hijos mayores también participan. Mi cabeza, mi tiempo y adrenalina pasan por la función pública. Soy un poco piñón fijo en eso. Cuando me decido y me convenzo de hacer algo, lo hago.

Jura que no compró dólares últimamente

-¿Criticó a Néstor Kirchner por la compra de dos millones de dólares, ¿por qué no fue a la Justicia como la Coalición Cívica?

–Kirchner puede haber tenido recursos genuinos y haber comprado dólares genuinamente y eso no es una ilegalidad. Sin embargo, dada su situación de ex presidente y marido de la Presidenta, no debería haberlo hecho. Es inmoral. Los ejemplos, como en la familia, siempre son de arriba para abajo. Pero no vamos a iniciar una denuncia, porque la sanción de la sociedad es la más dura que puede tener un dirigente político. Los Kirchner están siendo sancionados por comprar dos millones de dólares y por otras acciones.

–¿Usted no lo habría hecho?

–No, claramente no lo haría.

–¿Compró dólares últimamente?

–No.

–Usted habla de "inmoralidad", ¿piensa que detrás del cuestionamiento a Kirchner por la compra de dos millones de dólares también hay una recriminación a su fortuna personal?

–No lo sé. Yo jamás sentí ese cuestionamiento. Los sectores más humildes nunca me han hecho una crítica por tener dinero. Como decía el ex secretario de Cultura José Nun, en la Argentina, el problema son los ricos y no los pobres. El dinero bien habido te da una ventaja, pero no te facilita todo. Hay que ser, pero también parecer. A Kirchner le está faltando esta última parte.

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