Impedirán el bloqueo total de las rutas a Uruguay.

Se decidió que actúe la policía de Entre Ríos.
En la advertencia política más firme a los asambleístas de Entre Ríos que protestan contra la papelera Botnia, radicada en Fray Bentos, el gobernador de esa provincia, Sergio Urribarri, no sólo afirmó ayer que tomará "todas las medidas necesarias" para impedir el bloqueo simultáneo de los tres puentes a Uruguay, sino que anunció que está dispuesto a ordenar a la policía que "escolte" a los viajeros que pudieran quedar atrapados en el piquete.

"El tránsito por los puentes binacionales de Colón y Concordia está totalmente garantizado", dijo Urribarri. El principal cruce a Uruguay, el puente General San Martín, permanece cortado desde hace más de dos años por un grupo de vecinos de Gualeguaychú. Urribarri volvió a pedirles que liberaran el camino, pero aclaró que no los desalojará por la fuerza.

Su preocupación, en sintonía con la Casa Rosada, es la reiterada amenaza de un bloqueo total esta semana, en coincidencia con el recambio turístico. "Es imposible permitir que 10 o 15 personas que no representan a las ciudades de Colón o de Concordia corten el paso a Uruguay", se quejó el kirchnerista, en declaraciones a radio Mitre. Según Urribarri, "el 80% de los entrerrianos pide que se levanten los cortes".

La presión política contra los asambleístas con sede en Gualeguaychú recrudeció la semana que pasó. A la ya habitual oposición de Urribarri se sumó el gobierno nacional: el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, dijeron que los cortes de ruta constituyen una medida ilegal. En el oficialismo, hasta el piquetero Luis D´Elía reprobó los bloqueos y dijo que Botnia "le hace bien a la región".

También las fuerzas de la oposición se quejaron por el método de protesta, aunque criticaron con dureza la permisividad del Gobierno durante los primeros tres años del conflicto por la instalación de las pasteras en Uruguay.

Los asambleístas hasta ahora rechazaron las presiones políticas y ratificaron su intención de cortar los tres puentes esta semana. De todos modos, se encuentran con dificultades para conseguir manifestantes en Colón y, sobre todo, en Concordia, donde el reclamo antipapeleras perdió fuerza en los últimos meses.

Urribarri, en un intento por explicar el porqué de esa caída del apoyo a la protesta, dijo ayer que la provincia de Entre Ríos "había sido dañada seriamente" por los cortes de ruta. "Están dañando a toda la comunidad", se quejó. Palabras casi idénticas había usado Massa el miércoles pasado.

"Lo único que se ha logrado, más allá de ocupar espacios periodísticos, es comerse cientos de puestos de trabajo argentinos y entrerrianos", enfatizó el gobernador. Y agregó que el corte de Arroyo Verde, en las cercanías de Gualeguaychú, "se está comiendo el futuro de uno de los corredores de desarrollo de mayor potencial, como es el río Uruguay".

El gobierno entrerriano intentó negociar con los asambleístas una liberación del camino al puente General San Martín. Hace diez días fracasó una reunión de Urribarri con una delegación de los vecinos que protestaban contra Botnia. Hubo gritos y reproches.

En su intento por presionar a los asambleístas, el gobernador ha llegado a meterse con el tabú de la contaminación: dijo que no hay pruebas de que la producción de la planta de Fray Bentos haya provocado daño en el ambiente entrerriano.

Incluso, se especula en estos días con la posibilidad de que la Casa Rosada difunda sus propios estudios ambientales (hasta ahora secretos) para debilitar aún más la protesta. El argumento de la eventual contaminación había sido usado por el gobierno kirchnerista en presentaciones ante el tribunal del Mercosur al principio del conflicto con Uruguay, en épocas en las que los asambleístas contaban con la simpatía oficial.

La prioridad ahora es evitar los cortes simultáneos. "El corte de Gualeguaychú estamos intentando resolverlo con persuasión. Y el paso por Colón y Concordia está totalmente garantizado por el gobierno. Ante cualquier intento de interrumpir el camino, vamos a tomar todas las acciones, si es necesario vamos a escoltar a los viajeros", dijo Urribarri.

Aclaró que todavía tiene "esperanzas de que en Gualeguaychú se esté reflexionando seriamente" y apeló "a la comunidad en general", como una forma de desacreditar a la Asamblea Ambiental que lidera la pelea contra Botnia.

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