El impacto de la crisis Las importaciones como una luz de alarma

Pérez Santisteban habló de la relación histórica entre las compras que hace el país y el PBI; el contexto mundial.
El parabrisas de un auto que marcha en medio de una intensa tormenta con las escobillas rotas. Así de compleja ve la situación del comercio exterior de la Argentina Diego Pérez Santisteban, director asociado de Deloitte y vicepresidente de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA).

Esa fue, precisamente, la figura que utilizó durante uno de los tradicionales desayunos del Ciclo Mercosur al Día, que organiza la Cámara de Comercio Argentino Brasileña ("El comercio exterior argentino ante la actual encrucijada internacional") para describir la situación del país.

Es más, se refirió a la "relación lineal" que históricamente ha existido entre importaciones y PBI en la Argentina y cómo a partir de lo que ocurre hoy se enciende una luz de alarma.

"En los últimos 20 años, las importaciones han sido un claro indicador de crecimiento en el país. El 75% de lo que importa la Argentina va a la producción. Si las estimaciones indican que este año las importaciones caerán 30%, y la relación es de 2,5 a 3%, ¿significa que el PBI caerá el 7% en lugar del 2 o 3% del que se habla?", se preguntó.

"No se puede ver ni entender lo que pasa en el comercio exterior sin mirar lo que pasa en el mundo -arrancó Santisteban-. Estamos ante una "tormenta perfecta", como la famosa película. Teníamos el mejor barco y los mejores marineros pero la tormenta se llevó todo igual. Hubo fuertes caídas bursátiles, aumentaron los índices de volatilidad y el riesgo de los mercados emergentes (promediaban los 250 puntos, treparon hasta 800 y ahora han bajado a 400)", explicó.

Santisteban recordó que China puso el 15% de su PBI para tratar de revitalizar la economía, Estados Unidos, el 5,8% e Italia 4,3%, lo que hace que el 3% del PBI mundial se volcó en paquetes fiscales.

"La crisis se inició en Estados Unidos pero sus efectos llegaron a todos lados", aseveró antes de decir que la caída de la producción industrial a finales de 2008 fue "muy importante". Japón encabeza la lista con una baja del 22,6%; le siguen Brasil (15,5), España (15,4), Holanda (13,3), Italia (13) y la Argentina (12,5, según datos de FIEL). La única excepción fue Canadá, que tuvo un crecimiento del 2,5%.

"Los patrones de consumo global no parecen alentar soluciones alternativas inmediatas ni mágicas", dijo. Luego, con la ayuda de números, Santisteban buscó desmitificar una visión optimista que se basa en el hecho de que, pese a la fuerte crisis, gracias al crecimiento que tanto China como India seguirán teniendo este año, el comercio no sufrirá bajas.

"En 2007, el consumidor norteamericano gastó 9,734 billones de dólares (70,3% del PBI), mientras que su par chino gastó US$1,200 billones (37,1% del PBI) y el indio sólo US$ 633 billones (55% del PBI). Por eso, para que un hipotético consumidor chino pudiera reemplazar el consumo del norteamericano, haría falta que multiplicara su gasto cinco veces", explicó.

En la Argentina, el comercio exterior "fue la primera evidencia clara de la presencia de la crisis".

Mientras proyectaba una tabla repleta de cuadros y números, Santisteban señaló las diferencias en las exportaciones e importaciones de enero, febrero y marzo de 2008 con lo ocurrido en los mismos meses de este año.

Las exportaciones de enero pasado cayeron el 36% respecto de 2008, las de febrero el 24% y las de marzo, 25%. Mientras que las compras al exterior descendieron 38% en enero, 37% en febrero y 32% en marzo.

Según el análisis del último año y del primer bimestre de este año, la composición relativa de las exportaciones e importaciones, ha "variado muy levemente".

Las manufacturas de origen agropecuario (MOA) siguen siendo el principal producto exportado: en 2008 representaron el 35% del total de las ventas al exterior, y en el primer bimestre de 2009, el 40%.

En el rubro importaciones, los bienes intermedios encabezan la lista (35% el año pasado, 34% este), seguidos por bienes de capital (22% en 2008 y 23% ahora).

"Las caídas del comercio en todos los rubros son profundas", dijo mientras, una vez más, los números servían para refirmar sus dichos. El rubro que mostró mayor caída en las exportaciones (si se compararan el primer bimestre de 2008 con el mismo período de 2009) fue MOA: se vendió 51% menos. En el rubro importaciones, el mayor descenso fue para bienes de consumo (50%), seguido por bienes de capital (47%).

Por último, consideró que estamos frente a una oportunidad histórica para cerrar Doha en las mejores condiciones posibles. "Ni a Estados Unidos ni a la UE les debe sobrar dinero para seguir subsidiando, y los ciudadanos cada vez más tienen necesidad de comprar alimentos más baratos", concluyó.

Por Florencia Carbone

LA NACION

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