Al igual que los políticos, industria y campo no dialogarán con el Gobierno

La Rural y la UIA podrían compartir un espacio de consenso, pero lejos del Gobierno. Al mismo tiempo, un grupo de empresas nacionales pide ser escuchada por la Presidenta, la oposición y la Justicia. Varios de los involucrados forman parte de la agrupación de los manufactureros y también de la Asociación Empresaria Argentina, en la que también militan compañías como Clarín en guerra con los K. Los problemas en la representación y entre los socios de las distintas agrupaciones. Biolcati no quiere volver a sentarse a una mesa de negociaciones.
A pesar de las proclamas y críticas al sistema político, los empresarios dieron muestras de que tampoco ellos pueden articular un consenso para frenar un avance del Gobierno sobre la actividad privada. El Coloquio de IDEA, que cerró ayer en Mar del Plata, reflejó encontronazos en la posibilidad de articular una estrategia desde el sector privado, diferencias entre el campo y la industria y acerca de la posibilidad concreta de establecer un diálogo con el Gobierno.

Declamaron la posibilidad de una propuesta común, pero el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, y su par de la Unión Industrial (UIA), Héctor Méndez, disintieron acerca de sus objetivos. "No estamos para gobernar el país; no estemos más pendientes del Gobierno", dijo el industrial del plástico. "No podemos no participar de la vida política del país, sino los dos años que vamos a pasara van a ser muy duros", le respondió Biolcati, en una entrevista pública ante 600 empresarios.

El panel, uno de los más esperados de las jornadas de la organización que sesionó desde el miércoles, estaba concebido originalmente con la participación del presidente de la Asociación de Bancos de Capital Nacional (Adeba), Jorge Brito. Avisó el banquero el jueves que no asistiría, después de que el Coloquio quedara inaugurado por el gobernador bonaerense Daniel Scioli, y de que el jueves el ex presidente Eduardo Duhalde se lanzara formalmente a la confrontación con Néstor Kirchner en la arena del Coloquio, al cabo de una disertación en la cual criticó la imposibilidad de acuerdos que determina el Gobierno. Tampoco asistió ayer a un panel sobre el futuro de los recursos humanos la viceministra de Trabajo, Noemí Rial.

En el sector privado, el faltazo de Brito también se vinculó con otra movida, en sentido contrario, que involucra al diálogo –o a la falta de él- entre empresas y el Gobierno.

Publicó ayer el diario La Nación la información de los intentos de una decena de empresas de capital nacional de transmitir al Gobierno su preocupación acerca de la situación social, los conflictos gremiales, los obstáculos a la inversión.

Entre otros integrantes, el grupo está integrado por el director de Techint Luis Betnaza, el CEO de YPF, Enrique Eskenazi, el titular de Arcor, Luis Pagani, el CEO de Edenor, Alejandro Macfarlane, el titular de Aceitera General Deheza, miguel Acevedo, el del Grupo Roggio, Aldo Roggio; el del Grupo Plaza, Claudio Cirigliano, pero también el de Adeba y Grupo Macro, Jorge Brito.

Los empresarios mantuvieron reuniones de las que participaron varios de ellos, y un grupo de cinco se entrevistó con el Ministro de Planificación, Julio de Vido, el miércoles pasado. Según fuentes consultadas por PERFIL, la idea es impulsar una agenda común, no definida todavía, para comentarla con la Presidenta, pero también con la Justicia y los partidos opositores.

Varios de los involucrados están nucleados en la Asociación Empresaria Argentina (AEA), que encabeza Luis Pagani, o en la UIA, que lidera Héctor Méndez. "La idea era plantear reservadamente la preocupación como empresas nacionales; ahora no sabemos si todo esto quedó en pie", dijo uno de los participantes de la iniciativa.

Este polo apunta a instrumentar un diálogo directo con el Gobierno, estrategia que probablemente choque con la de algunas instituciones de las que participan sus integrantes.

Por caso, Arcor y Techint forman parte de AEA, entidad en la que milita también Grupo Clarín. PERFIL no pudo comprobar, a pesar de la consulta, de que el grupo de medios haya estado enterado de estos encuentros. Los integrantes de esta iniciativa sui generis negaron por su parte cualquier intento de exclusión de Clarín u otras firmas.

Por su parte, la propia UIA acusó el impacto de una instancia de diálogo abierta al margen de la entidad. El presidente de la UIA, (ver entrevista) cargó duro contra las partes supuestas de este diálogo, empresas y el propio Gobierno. Y Biolcati subiò la apuesta al industrial al afirmar que "el Gobierno es un enemigo de todos; su intención es quedarse con todo para siempre". De hecho, el propio ruralista aseguró que "ya no tiene sentido concurrir a reuniones con el Gobierno hasta que no tenga algo para decirnos". "Tenemos que hablar más entre nosotros; esta separación entre industria y campo es un disparate", dijo Méndez. "Nos sentimos absolutamente capaces de consensuar 10 puntos", respondió Biolcati. a una pregunta del moderaror y periodista Guillermo Kohan.

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