Iglesias, Cobos y Jaque compraron 1.500 móviles y sólo anda la mitad

La cuenta abarca desde 2001, el mismo tiempo que puede durar un taxi andando igual cantidad de kilómetros por día aunque con mejor trato. La falta de mantenimiento y la elección de seis autos distintos son criticados.

En los últimos nueve años, la Provincia ha comprado 1.559 móviles policiales. El concepto -en un período que atraviesa tres gobiernos diferentes- abarca motos, camionetas, autos, utilitarios, camiones de traslado de caballos, four trucks y hasta autobombas.

En la actualidad, hay 772 vehículos en funcionamiento que cubren toda la provincia. Buena parte de ellos (579) se adquirieron en los últimos dos años gracias a la implementación de la ley de Emergencia en Seguridad con el objetivo de actualizar el devaluado parque automotor de la Policía.

En la presentación del presupuesto de este año, el flamante ministro del área -Carlos Aranda- repitió que en febrero pedirá otra ley de Emergencia pero no dio detalles acerca de la cantidad de móviles que desea adquirir. El objetivo -ahora- más que incrementar la cantidad es reponer lo que se va rompiendo para no perder lo que existe y así no quedar rezagados nuevamente. La justificación no sólo pasaría por comprar más rápido sino más barato que con una licitación común, explicaron voceros de la cartera.

A mediados de este año, por ejemplo, ya debería estar comprándose una pequeña partida para reponer parte de lo que se adquirió en 2008 que irá a parar a los remates que suele hacer el Estado de lo que ya no le sirve. Sucede que la vida útil de los móviles, según la explicación oficial, ronda los dos años debido a que andan unos 300 kilómetros diarios y, por ende, unos 110.000 kilómetros anuales.

La adquisición de autos y camionetas siempre ha sido un valor político para mostrar. Son varios los ciudadanos que aún recuerdan los desfiles y las fotos con los flamantes vehículos comprados por las distintas gestiones ostentando "sus" 0 km. Es que el reclamo social siempre ha pasado por la necesidad de mayor cantidad de móviles para patrullar las calles y llegar a tiempo a los llamados. Algo que no siempre se logra a pesar de que desde el ministerio aseguran que la cantidad de vehículos está en relativa consonancia con las necesidades actuales.

Desde la oposición, claro, no están de acuerdo con esta afirmación pero conceden que la cuestión de los móviles está en estrecha relación con los choferes -escasos para la cantidad de autos- así como con el cuidado que no siempre se logra brindar a los coches ya sea por la burocracia del Estado, la dificultad para pararlos por la demanda existente o por la imposibilidad de realizar un correcto mantenimiento.

"Hay faltante de vehículos pero también hay que ver el porcentaje de choferes que existe", opinó Daniel Cassia, del PJ disidente y estudioso de los temas de seguridad. Para el diputado, es importante la priorización que se hace de los móviles así como la importancia de contar con un sistema ágil como el del 911 que se corresponda con un rápido abordaje territorial. En este sentido, evalúa que uno de los problemas más graves se sitúa en las zonas rurales -con distancias mayores- y a donde no siempre llegan vehículos acordes como las camionetas 4x4 que suelen verse en las calles de la ciudad.

Para Luis Petri, diputado provincial de Confe y también miembro de la Bicameral de Seguridad, "faltan móviles y son muchos los que están en reparación", donde -según su criterio- pasan demasiado tiempo. "Nosotros siempre bregamos porque hayan más vehículos", agregó el senador demócrata Carlos Aguinaga. En general, la oposición no está dispuesta a aprobar una nueva Emergencia porque cree que "no dio los resultados esperados" y "falta planificación".

Chofer se busca

Para ponerse al frente de un auto o moto de la policía, no sólo hay que tener el carnet correspondiente sino -además- hacer un curso específico y de manejo defensivo dictado por el área vial del Ministerio de Seguridad. Esta preparación es opcional para los agentes que salen del Instituto de Seguridad Pública debido a que se trata de una suerte de especialización que -como infantería o policía montada- existe dentro de la fuerza.

Así, uno de los problemas más difíciles de afrontar es la falta de uniformados que deseen ser choferes. De acuerdo con los legisladores, es porque son responsables solidarios -junto con el Estado- por los accidentes viales que puedan cometer. "No quieren asumir el riesgo porque pueden ser demandados personalmente", puntualizó Petri. El diputado razonó que la cantidad de efectivos habilitados formalmente para tal función no supera los 1.800 cuando la necesidad sería de unos 2.400 si se piensa que la cantidad de móviles son casi 800 y se necesitan tres personas por día para cubrir los diferentes turnos.

"Los cursos de capacitación deberían ser continuos ya que los agentes necesitan una preparación especial en conducción", advirtió Cassia para quien la instrucción es baja. "No practican tiro, por lo que dudo que practiquen conducción", sentenció al mismo tiempo que opinó que esta falta de preparación influye en la asiduidad con que se rompen los vehículos.

"Teniendo los cuidados necesarios y con un correcto uso, los autos tendrían que durar mucho más", coincidió Petri quien calificó como "deficiente" la utilización y el manejo de los móviles. Para Aguinaga, en tanto, no hay una correcta educación para la conducción y la prueba está en la "gran cantidad de choques que protagonizan los móviles".

En este sentido, los choferes de taxis y remises dan la razón a los diputados. Ellos explican que sus coches también recorren entre 250 y 300 kilómetros por día y que no por ello dejan de funcionar después de dos años. Incluso, muchos mencionan que a los dueños también les cuesta parar el auto para mantenimiento porque se trata de dinero que no ingresa.

"Un taxi con dos choferes y andando unas 16 horas recorre 300 kilómetros por día. Con el trato correspondiente, tienen una vida útil de entre cinco y seis años", aseguró Pedro Guerra, secretario de Aprotam (Asociación de Propietarios de Taxis de Mendoza).

Ése es el lapso que los taxistas mendocinos esperan para cambiar sus vehículos. Hay quienes dicen -sobre todo los dueños de los Peugeot 504 que aún circulan por las calles- que duran hasta diez años y más.

Carlos Vera, un remisero de 42 años, coincidió con la opinión de Guerra. Para ellos, es muy poca una duración de dos años teniendo en cuenta los "terribles vehículos que tiene la Policía". Los taxis de Mendoza deben pasar una revisión técnica trimestral por lo que son pocos los que se olvidan de revisar filtros, aceite, agua, neumáticos y otros componentes básicos

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