La Iglesia uruguaya se mete en la campaña

A menos de diez días de las elecciones generales, la Iglesia Católica uruguaya no quiso estar ausente de la campaña política. A través de su Comité de Bioética, brindó a sus fieles recomendaciones para cuando les toque entrar al cuarto oscuro: les planteó como "principios no negociables" a la hora de votar la protección a la vida y la familia.
De esta forma, por una vía indirecta, la Iglesia desalentó a los electores a votar por el Frente Amplio (FA), la coalición de izquierda hoy en el gobierno, y que es el único partido de los tres mayoritarios, que tiene en su programa electoral la despenalización del aborto.

En realidad, no es el único: también apoya esta propuesta la Asamblea Popular, un grupo minoritario de izquierda radical con dirigentes escindidos del FA y que según las encuestas no alcanzatiene el 1% de intención de voto. Esta agrupación junto al Partido Independiente completan la oferta partidaria para el domingo 25.

"Es una intromisión de la Iglesia Católica. Y no deja de ser extremadamente grave", dijo ayer la senadora Mónica Xavier, una de las impulsoras del proyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva -que incluye la despenalización del aborto-. Esa ley fue aprobada a fin del año pasado por el Congreso, pero fue vetada por Tabaré Vázquez, lo que ocasionó un shock en la izquierda y llevó al mandatario a renunciar al Partido Socialista.

Lo que ayer expresó el Instituto Arquidiocesano de Bioética es el enfoque histórico de la Iglesia sobre el aborto. "Ante la próxima instancia electoral, y dados los muchos temas de naturaleza bioética que se juegan en esta coyuntura, el Instituto cumple con su obligación de aportar desde su punto de vista específico al discernimiento de los católicos y de muchas personas que aún sin compartir la fe de la Iglesia son sensibles a la natural dignidad y los derechos de la persona humana. Benedicto XVI nos ha recordado recientemente los 'principios no negociables' que deben regir la conducta de los católicos en el ámbito público y por tanto en el terreno político y concretamente el electoral".

Entre esos "principios no negociables" el instituto eclesiástico destacó: "La protección de la vida en todas sus etapas, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural; el reconocimiento y promoción de la estructura natural de la familia, como unión entre un hombre y una mujer basada en el matrimonio, y su defensa contra los intentos de equipararla jurídicamente a formas radicalmente diferentes de unión". Este pronunciamiento muestra el desacuerdo de la Iglesia contra la unión legal de gays, la posibilidad de adopción por parejas de un mismo sexo y el cambio de nombre y sexo en registros, leyes impulsadas y aprobadas durante el gobierno del FA.

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