La Iglesia uruguaya descuenta que se despenalizará el aborto

Sería en el próximo gobierno de Mujica. Se lo dijo el vocero del Episcopado a Clarín.
La Iglesia uruguaya comenzó a admitir que, con la llegada a la presidencia de Pepe Mujica a la presidencia, el aborto finalmente se despenalizará.

Es que descuenta que los legisladores oficialistas volverán a la carga con el proyecto, aprobado en 2008, pero vetado por el presidente Tabaré Vazquez, y que esta vez su sucesor, como lo dejó trascender, no lo rechazará.

No obstante, los obispos esperan que Mujica -también tal como el propio mandatario electo lo anticipó- auspicie que la futura ley contemple una serie de medidas que desalienten la interrupción voluntaria del embarazo, sea mediante el amparo al embarazo precoz o no deseado, sea a través del combate a las clínicas que practican de modo clandestino el aborto.

"Esperamos que se cumpla con el deseo presidencial y se busque una solución a los problemas del embarazo no deseado para no caer en el facilismo de autorizar el aborto sin condiciones", dijo a Clarín el secretario y vocero del Episcopado, monseñor Luis Del Castillo.

"Claro que es otro tema si el Congreso encuentra el camino", redondeó el obispo.

El aborto fue despenalizado en 1934 y, por una fuerte oposición, volvió a ser castigado cuatro años más tarde. La nueva ley permitió eximir o atenuar la pena cuando el embarazo es fruto de una violación o está en peligro la vida de la madre, entre otras causas.

Con el retorno a la democracia, en 1985, hubo varios intentos de volver a despenalizarlo.

Previsiblemente, la Iglesia -que en Uruguay tiene escaso peso- ejerció siempre una tenaz oposición. Incluso, se llegó a decir que había amenazado con excomulgar a los legisladores católicos que votaran la ley. Pero monseñor Del Castillo lo negó y puntualizó que la excomunión sólo corresponde a quienes intervienen directamente en un aborto.

Por lo demás, Del Castillo dijo que los primeros pasos que dio Mujica tras su triunfo fueron "felices" porque "no se mostró triunfalista, pidió perdón por cosas que dijo en la campaña y se encontró con los líderes de la oposición para avanzar en políticas de Estado".

Comentá la nota