La Iglesia pidió mantener las fuentes de trabajo en la fábrica de Mahle

La Pastoral Social de Rosario pidió "encarecidamente" que se solucionen los conflictos laborales "como el de la empresa Mahle" bajo la premisa de "preservar las fuentes de trabajo", única manera de que la economía podrá recuperarse. El reclamo fue reforzado por el propio arzobispo local, José Luis Mollaghan, durante el tedeum realizado ayer en la Catedral. La homilía giró justamente en torno de la preocupación por el impacto que tiene el empleo en el sostenimiento del tejido social.
 El prelado aseguró que los empresarios "siempre pueden hacer un poco más" por mantener las fuentes de trabajo e insistió en la importancia de la "estabilidad laboral" para los trabajadores de Mahle y Cotar, a quienes junto con la Pastoral Social recibió días atrás, en el marco de las gestiones que se vienen realizando en todos los ámbitos para que las fábricas continúen produciendo.

   La Iglesia ya se había manifestado públicamente en la celebración de San José Obrero, la tradicional conmemoración del 1º de Mayo por el Día del Trabajador, reclamando por una solución al conflicto laboral en Mahle.

   Pero su insistencia reafima que el problema del empleo en la región está en el centro de la escena.

   Ayer, los trabajadores de la firma organizaron un acto frente a la planta, en conmemoración del 25 de mayo (ver parte).

   Situación que contrasta con la de un año atrás, cuando unas 300 mil personas se manifestaron frente al Monumento de la Bandera como parte de la batalla entre el gobierno y los empresarios del campo por los excedentes de la soja.

   En un año, los piquetes de la abundancia en las rutas dejaron paso a los piquetes de la malaria en muchas ciudades y pueblos de la provincia, donde los obreros pelean por sus fuentes de trabajo.

   La lectura de la Iglesia sobre Mahle viene a coincidir con las de aquellos sectores políticos y sociales que lo consideran un caso testigo.

   En este sentido, la Pastoral Social dijo: "Nuestro pensamiento se dirige particularmente a la planta que en nuestra ciudad posee la empresa Mahle, asumida hoy como lugar emblemático por los trabajadores que reivindican su derecho al trabajo".

   "En estos momentos queremos sentirnos solidarios con todos los trabajadores, especialmente con aquellos que debido a la crisis global, que, como lo señalara el santo Padre Benedicto XVI, antes de ser financiera es moral, sienten peligrar sus fuentes de trabajo", apuntó.

   Las autoridades eclesiásticas recordaron que "la doctrina social de la Iglesia afirma que precisamente en tiempos de turbulencias económicas es cuando deben reforzarse los sistemas de protección social, para que la persona pueda gozar de sus derechos fundamentales puestos en peligro por la crisis".

   La misma doctrina sostiene también que "sociedades donde el derecho al trabajo sea anulado o sistemáticamente negado y donde las medidas de política económica no permitan a los trabajadores alcanzar niveles satisfactorios de ocupación no pueden conseguir su legitimación ética ni la justa paz social".

   Por todo ello, la Pastoral insistió que "bajo esta luz, reafirmamos hoy la convicción de que el trabajo es el verdadero centro de la actividad económica y que a través del trabajo el hombre es el protagonista del desarrollo, no el dinero ni la técnica".

Comentá la nota