La Iglesia y la oposición celebraron, pero pidieron consenso y cambios

Los principales dirigentes opositores pretenden llevar la discusión al Congreso.
La oposición y la Iglesia Católica, que han venido bregando por el ingreso ciudadano a la niñez, celebraron ayer la decisión de Cristina Kirchner, aunque hicieron algunas observaciones. La Iglesia se mostró a favor de que la ayuda sea el fruto de una ley "debatida y consensuada por todos" los partidos políticos para que se convierta, así, en "una política de Estado a largo plazo". Mientras, las principales voces opositoras cuestionaron que se financie con fondos de los jubilados y ya se contactaron para tratar la cuestión de las asignaciones en el Congreso que asumirá el 10 de diciembre.

La posición eclesiástica fue sentada mediante un comunicado difundido por la comisión Justicia y Paz del Episcopado y Cáritas, los organismos a través de los cuáles la Iglesia -por una decisión de todos los obispos del país- venía propiciando la universalización de la asignación y para lo cual se había reunido en los últimos días con sectores de la oposición.

El director de Cáritas, Gabriel Castelli -que asistió al acto en el que la Presidenta hizo el anuncio- había anticipado que, en principio, la decisión del Gobierno le parecía "muy positiva". En el comunicado, se afirma que con la medida "se establece una igualdad de derechos que corrige fuertes inequidades y se avanza hacia un sistema de seguridad social más justo".

Tras señalarse que "el diálogo que se desarrolló en estos días mostró un fuerte consenso en avanzar hacia un ingreso universal a la niñez", se dice que esta ayuda "no soluciona las causas estructurales de la pobreza, pero significa un paso importante para aliviar la indigencia, al otorgar un mínimo de ingresos que muchas familias estaban necesitando".

Con todo, se aclara que "quedan todavía pendientes por conocer aspectos prácticos vinculados con la implementación de este importante anuncio". Y exhorta a "seguir trabajando en la construcción de una sociedad más equitativa con políticas de Estado complementarias para asegurar el desarrollo integral, de cara al Bicentenario (2010-16)".

En conferencia de prensa, Elisa Carrió aplaudió la medida oficial. "La Presidenta ha cedido a la agenda social que le pidió la oposición. Tengo una enorme alegría que después de tantos años se reconozca que hay pobres". También pegó: "No hay que atar este plan a los fondos de los jubilados. Además, estas medidas van a ser manejadas por la CGT y los piqueteros K para decir quién cobra y quién no. Lo vamos a corregir en el Congreso para que no caigamos en esta trampa y en el acuerdo entre la presidenta, Kirchner y Moyano".

Carrió, quien dijo haber hablado con Federico Pinedo ¿jefe del bloque PRO en Diputados¿, con el peronista disidente Felipe Solá y con Gerardo Morales ¿jefe de la UCR¿ para iniciar la movida en el Congreso, terminó la conferencia con una metáfora: "Es fuerte y es lindo lo que pasó hoy aunque venga con doble cordón (umbilical)".

A su vez, Solá estuvo en línea con los cordobeses, los entrerrianos de Busti y los santafesinos de Reutemann. "La Presidenta debió enviar un proyecto al Congreso, ya que fuimos los dirigentes de la oposición y los representantes de la Iglesia los que alertamos de la grave situación de pobreza en la que se encuentran millones de argentinos, mientras el Gobierno callaba y, peor aún, negaba este problema", opinó Solá.

Morales sostuvo que "el sistema establecido por decreto mantiene la focalización de los planes sociales, aún cuando se pretenda titularlo con la palabra universalización". Y agregó que en el Congreso se debata "en manos de quién estará la distribución de los recursos y cómo se controlará". Pinedo puso la mira en que "el dinero de los piqueteros se destine a los chicos, no el de los jubilados".

Claudio Lozano dijo que "se trata de un nuevo plan que se agrega a los ya existentes. Que no es universal y que tiene un financiamiento absolutamente regresivo, en el que los bajos haberes jubilatorios financian la ampliación de una cobertura social para los pibes más postergados".

Francisco de Narváez apuntó que la asignación anunciada por el Gobierno es "bienvenida" pero consideró que "se requiere un modelo más integral de lucha contra la pobreza". Y según Margarita Stolbizer, "otra vez los Kirchner quieren salvarse con la plata de los jubilados", dijo en referencia a la financiación de las asignaciones con fondos de la ANSES.

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