La Iglesia intentará destrabar el conflicto de la sanidad

Monseñor Luis Villalba se reunirá a las 10.00 con representantes del Gobierno y de los autoconvocados de la salud con la intención de acercar posiciones.
El arzobispo Luis Villalba, intentará lograr hoy lo que no consiguió hace unos días el defensor del pueblo, Jorge García Mena: Destrabar el grave conflicto salarial que enfrenta al Gobierno provincial y a los médicos y empleados autoconvocados de la sanidad desde hace seis semanas.

A las 10.00, el líder de la Iglesia Católica en Tucumán recibirá a las partes en su despacho del Arzobispado, ubicado en avenida Sarmiento y Salta, con la intención de acercar posiciones.

El Poder Ejecutivo estará representado por los ministros de Gobierno, Edmundo Jiménez, y de Salud, Pablo Yedlin. Por su parte, los autoconvocados designaron ayer a una comitiva integrada por ocho delegados, entre ellos los médicos Adriana Bueno, Jorge Ramaziotti y Julian Nassif, para que defiendan la postura del sector en la audiencia con el prelado.

Las expectativas con las que concurrirán las partes a la reunión de hoy son diferentes. Mientras que los funcionarios son optimistas respecto a la posibilidad de que se produzca un entendimiento que permita la vuelta a la actividad normal en los hospitales y CAPS, los profesionales no tienen demasiadas expectativas, según admitió a EL SIGLO Estela Di Cola, vocera del sector.

"Vamos a la reunión con monseñor Villalba con la intención de reanudar el diálogo y tenemos que ser positivos", sostuvo la profesional, aunque aclaró: "Sin embargo, no tenemos grandes expectativas, porque cada vez que nos reunimos con el Gobierno se nos burlaron con las propuestas que hacen frente a los reclamos de la sanidad".

Di Cola consideró que "si el Poder Ejecutivo entiende que es necesario recomponer los salarios de la sanidad, seguramente este problema podrá destrabarse, pero si mantiene la postura de las últimas semanas, no habrá una salida".

Optimismo oficial

Por su parte, el titular de la cartera de Gobierno, destacó "esta nueva instancia de diálogo que abre el Arzobispo, porque tenemos la esperanza de que con su prestigio y buena voluntad ayude a superar esta situación".

Jiménez dijo que la expectativa del Poder Ejecutivo "es que se resuelva lo más pronto posible este conflicto, volviendo al trabajo para que la gente más necesitada, que está padeciendo por la situación, pueda ser atendida en los hospitales".

Consultado sobre la exigencia de los médicos para que sean dejados sin efecto los descuentos de haberes efectuados por el Gobierno en represalia por los días de paro y quites de colaboración, el Ministro de Gobierno dijo que "ese tema está en manos de la Justicia, que es la que tiene que resolver y nosotros vamos a cumplir con lo que ésta decida". Sobre este punto, es oportuno recordar que los autoconvocados presentaron una acción de amparo para que la Justicia ordene la devolución de los montos descontados.

A su turno, Yedlin también se mostró confiado respecto a la posibilidad de que la reunión de hoy con Villalba permita superar el conflicto con los trabajadores de la salud. Nos reunimos con el Arzobispo con el objetivo de ver qué respuesta se puede dar para ponerle fin a este conflicto, que ya lleva mucho tiempo, y vamos a tratar de acercar alguna solución", señaló.

Paro por tiempo

indeterminado

Para "meterle presión" al Gobierno y buscar que en la reunión con el Arzobispo haya algún tipo de respuesta al reclamo de una recomposición salarial, los autoconvocados anunciaron ayer que irán a un paro por tiempo indeterminado, a partir del próximo lunes.

Tal como había adelantado EL SIGLO, la modalidad de protesta será diferente a la de las huelgas anteriores, puesto que será con asistencia a los hospitales y CAPS, donde, periódicamente, se organizarán ollas populares, abrazos simbólicos y asambleas al frente de los edificios, entre otras actividades, que se encargarán de definir los médicos y empleados de cada centro de salud.

Como consecuencia de la protesta, se mantendrá paralizada la atención en los consultorios de especialidades y laboratorios, al tiempo que seguirán siendo suspendidas las operaciones programadas, a excepción de las que revistan urgencia.

Di Cola explicó que "este cambio de modalidad tiene como principal objetivo reforzar los lazos con la comunidad que asiste a los hospitales, para que comprendan la lucha de la sanidad. También entendemos que es necesario encarar la lucha desde nuestros lugares de trabajo para mantenernos más unidos, debido a que con los paros sin asistencia nos terminábamos disgregando", acotó.

El paro por tiempo indeterminado fue decidido ayer al mediodía, durante una asamblea, realizada en hospital Centro de Salud, con la participación de delegados de toda la provincia.

En el plenario, también se resolvió realizar "marchas blancas" a la plaza Independencia todos los días miércoles, mientras se mantenga el plan de lucha.

Los autoconvocados resolvieron realizar una nueva asamblea el próximo lunes, a las 10.00, en el hospital Obarrio, donde, en función al desenlace del encuentro que mantendrán hoy con el Gobierno en la sede del Arzobispado, determinarán los pasos a seguir.

Como se recordará, los médicos y empleados de la sanidad exigen un aumento del 100 por ciento en la base de cálculo salarial.

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