LA IGLESIA EXIGE ANTEPONER EL DIALOGO AL "AFAN DE DOMINIO". ADVIERTE SOBRE LA "EXCLUSION SOCIAL"

BUENOS AIRES, nov 14 (DyN) - La Iglesia exhortó hoy a poner el diálogo por encima "del afán de dominio" y los "intereses partidarios" para lograr que la erradicación de la pobreza y el desarrollo integral de todos los argentinos sean "prioridad nacional".
Los obispos reunidos en la localidad bonaerense de Pilar advirtieron, además, que "nunca llegaremos a la capacidad de dialogar sin una sincera reconciliación".

"Por ello hay que sumar en lugar de restar, importa cicatrizar las heridas, evitar las concepciones que nos dividen entre puros e impuros y no alentar nuevas exasperaciones y polarizaciones para no desviarnos del gran objetivo que es contribuir a erradicar la pobreza y la exclusión social", alertó el Episcopado en un documento de doce carillas.

El texto, que lleva como título "Hacia un Bicentenario en justicia y solidaridad" y fue redactado por los obispos Jorge Casaretto, Guillermo Rodríguez Melgarejo, Sergio Fenoy y Enrique Eguía Seguí, reclama un "proyecto de país" y alerta que aún "no se ha logrado reducir sustancialmente el grado de la inequidad social".

"Anhelamos poder celebrar un Bicentenario con justicia e inclusión social. Es, primariamente, un problema moral que nos afecta en nuestra dignidad más esencial y requiere que nos decidamos a un mayor compromiso ciudadano. Pero sólo habrá logros estables por el camino del diálogo y del consenso a favor del bien común, si tenemos particularmente en cuenta a nuestros hermanos más pobres y excluidos", afirmaron los obispos.

Los siguientes son algunos de los principales puntos del crítico documento que el Episcopado venía preparando desde abril pasado: "En el actual cambio de época, emerge una nueva cuestión social. Aunque siempre tuvimos dificultades, hoy han surgido formas inéditas de pobreza y exclusión. Se trata de esclavitudes modernas que desafían de un modo nuevo a la creatividad, la participación y la organización del compromiso cristiano y ciudadano. Como señala el Documento de Aparecida, hoy los excluidos no son solamente "explotados" sino que han llegado a ser "sobrantes y desechables. "La situación actual del país y de la economía global nos demuestra que el desarrollo no se limita al simple crecimiento económico. Reconocemos una recuperación en la reducción de los niveles de pobreza e indigencia después de la crisis de 2001-2002. Pero también es verdad que no se ha logrado reducir sustancialmente el grado de la inequidad social. Junto a una mejora en los índices de desempleo, el flagelo del trabajo informal sigue siendo un escollo agobiante para la real promoción de millones de argentinos. "¿Por qué hablar de un proyecto de país? Hay una opinión generalizada sobre la necesidad de establecer políticas públicas que, tomando como fundamento nuestra Constitución Nacional, propicien un desarrollo federal, sano y armónico de la Argentina. "Nos preocupa la subsistencia del gravísimo problema del endeudamiento del Estado. Los pagos de la deuda externa constituyen un rubro estructural del gasto público y condicionan gravemente los esfuerzos que debieran realizarse para saldar la deuda social. "Lamentablemente no se ha podido erradicar un histórico clima de corrupción. Tampoco el mal del clientelismo político, alimentado por la distribución de subsidios que no siempre llegan a los que menos tienen. "Resulta imprescindible asegurar la independencia del poder judicial respecto del poder político y la plena vigencia de la división de los poderes republicanos en el seno de la democracia. La calidad institucional es el camino más seguro para lograr la inclusión social. "Mejorar el sistema político y la calidad de la democracia. Es imperioso dar pasos para concretar la indispensable y tan reclamada reforma política.

"Implementar políticas agroindustriales para un desarrollo integral. Es necesario concretar un programa agropecuario y agroindustrial a nivel nacional, que integre en la vida del país todo lo que está vinculado a nuestra tierra"

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