La Iglesia evita la campaña, pero pide un voto responsable.

No aprobó un documento por temor a ser acusada de influir en el resultado electoral.
Ante las próximas elecciones la Iglesia optó por tomar distancia institucional del poder político. Sin embargo, en cada una de sus diócesis los obispos no se callaron.

En el Episcopado, que conduce el cardenal Jorge Bergoglio, creen que "es posible un cambio de escenario". Y los obispos, en distintas oportunidades, exhortaron en las últimas semanas a los ciudadanos a votar con responsabilidad y a los candidatos, a no apostar "a la inmediatez de un triunfo a cualquier precio".

En tanto, el presidente de la Comisión de Pastoral Social, monseñor Jorge Casaretto, se reunió días pasados con las principales organizaciones sindicales, y varios obispos no dejaron de hablar con candidatos y dirigentes políticos, además de instar a los fieles a comprometerse y participar en la próxima contienda electoral.

En su última asamblea plenaria, el Episcopado rompió su costumbre de dar un mensaje o declaración antes de las elecciones y el silencio al que se llamó se atribuye a tres hipótesis: 1) los obispos no querrían ser acusados de haber influido en los resultados de las elecciones, 2) estarían cansados de predicar siempre lo mismo sin que nadie parezca escucharlos, y 3) apostarían a la madurez de los fieles católicos "que no necesitan que se les diga qué hacer". Así lo afirmaron a LA NACION algunos sacerdotes y laicos cercanos a los obispos.

A eso se sumó la decisión de posponer la realización de la Semana Social, que anualmente reúne a políticos, economistas y dirigentes sociales y gremiales. Estaba prevista para junio y se trasladó a octubre.

El próximo fin de semana, a quince días de los comicios, la actividad pastoral de la Iglesia tendrá una doble exposición pública: el sábado, Bergoglio presidirá la misa de Corpus Christi, frente a la Catedral, y al día siguiente será la colecta anual de Cáritas, que siempre trae a los primeros planos el debate por los niveles de pobreza en el país.

Pensar en la patria

El marco de un año electoral orientó el mensaje los obispos para las celebraciones del tedeum por la fiesta patria del 25 de Mayo que dirigieron frente a las autoridades políticas de sus jurisdicciones.

En Santa Fe, el vicepresidente segundo de la Conferencia Episcopal, monseñor José María Arancedo, recordó la necesidad de un "diálogo sincero" y "un actuar sin apriorismos ni descalificaciones que impidan el encuentro y comprometan el futuro". Y agregó: "No podemos construir ese futuro que le debemos a nuestra patria, si sólo apostamos a la inmediatez de un triunfo a cualquier precio, o nos apoyamos sobre lo fugaz y efímero de una imagen para alcanzar un éxito".

En ese sentido, el arzobispo de Tucumán y vicepresidente primero del Episcopado, monseñor Luis Villalba, instó a "votar y elegir con responsabilidad y pensando en el bien de la Patria" y afirmó que "es necesario alentar los liderazgos centrados en el bien común y en el servicio al prójimo".

El arzobispo de Corrientes y vicepresidente 1º del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), monseñor Andrés Stanovnik, fue tajante: "Cada habitante de nuestro pueblo no puede delegar ni sustraerse a la obligación de elegir a aquellos gobernantes que amen las leyes, cuiden al pueblo y busquen la voluntad de Dios".

Por su parte, monseñor Juan Carlos Romanín, obispo de Río Gallegos, y conocido por liderar reclamos sociales y denunciar los atropellos contra los derechos humanos, dijo: "Nosotros creemos, desde la palabra de Dios, que es posible un cambio de escenario, y esto lo podemos pensar si recuperamos la virtud de la esperanza".

El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, afirmó, en tanto, que en este momento "todo vale para conseguir votos; en la política del marketing, los ciudadanos son tratados como meros clientes".

Casaretto, por su parte, busca no agitar las aguas. Los encuentros de la Comisión de Pastoral Social con los líderes sindicales, que se hicieron hace unos diez días, habían sido programados antes del adelantamiento de las elecciones. "No se suspendieron para no despertar suspicacias", dijo a LA NACION monseñor Jorge Lozano, obispo de Gualeguaychú y miembro de esa comisión.

Con miembros de Pastoral Social, Casaretto recibió a dos enviados de la Confederación General del Trabajo (CGT), que conduce Hugo Moyano. También se intercambiaron observaciones sobre los alcances de la crisis socioeconómica con el secretario general de la Confederación de Trabajadores de la Argentina (CTA), Hugo Yasky, y el secretario de Relaciones Institucionales, Víctor De Gennaro, y con el dirigente Luis Barrionuevo, que encabeza la corriente Confederación General del Trabajo Azul y Blanca, un sector disidente de la CGT.

Además, en varias diócesis los obispos proponen en estas semanas debates públicos entre políticos -como el que mantendrá el miércoles, en Gualeguay, monseñor Lozano, con candidatos a diputados nacionales por Entre Ríos- y presentaciones del documento episcopal de noviembre último -"Hacia un Bicentenario en justicia y solidaridad"- , que exige fijar "como prioridad nacional la erradicación de la pobreza.

Muchos pidieron, también, que se siguiera rezando a diario en las iglesias la "Oración por la Patria", redactada en medio de la crisis de 2001 y reflotada el año pasado, en medio de la crisis con el campo.

Bergoglio y una prudente distancia

* El cardenal Bergoglio procuró no ocupar un primer plano en los meses previos a los comicios. Siempre recibió a los que le piden audiencia y son frecuentes las visitas de Gabriela Michetti. No trascendió si se acercaron en los últimos tiempos los candidatos Elisa Carrió y Francisco de Narváez.

Mensajes

"Hay que votar y elegir con responsabilidad, y es necesario alentar liderazgos centrados en el bien común"

LUIS H. VILLALBA

Arzobispo de Tucumán

"Todo vale para conseguir votos; en la política del marketing, los ciudadanos son tratados como meros clientes"

HECTOR AGUER

Arzobispo de La Plata

"No podemos construir ese futuro que le debemos a la patria si sólo apostamos a la inmediatez del triunfo a cualquier precio"

JOSE MARIA ARANCEDO

Arzobispo de Santa Fe

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