La Iglesia difundió un duro informe sobre el consumo de drogas en las villas porteñas.

El equipo de de sacerdotes que trabajan en los asentamientos afirmaron que "ya está despenalizada" la droga. Aseguran que se puede "tener, llevar y consumir" estupefacientes "sin ser molestado". Recomendaron a los funcionarios no aplicar "leyes de otras latitudes".
En un documento emitido por el Equipo de Sacerdotes de Villas de Emergencia, los religiosos se preguntan en cuanto a la iniciativa gubernamental de despenalizar el consumo de droga "¿Cómo decodifican nuestros adolescentes y jóvenes el mensaje: se puede consumir libremente, por ejemplo, cocaina?".

También alertan que la libertad que se tiene en las villas en cuanto a las drogas tiene a "los chicos como las principales víctimas". "¿Ministros y jueces conocen la situación en nuestros barrios? ¿Han dialogado con el hombre común de la villa? ¿Se han sentado a elaborar con ellos proyectos liberadores -la droga esclaviza- o, simplemente, se piensa en implementar recetas de otras latitudes? ¿Cómo decodifican nuestros adolescentes y jóvenes el mensaje: se puede consumir libremente, por ejemplo, cocaina?", señala el documento citado por el diario Clarín.

Por otro lado, los sacerdotes salen en defensa de la mayoría de los habitantes de las villas, al señalar que "ante la confusión que se genera en la opinión pública con la prensa amarilla que responsabiliza a la villa del problema de la droga y la delincuencia, decimos claramente: el problema no es la villa, sino el narcotráfico. La mayoría de los que se enriquecen con el narcotráfico no viven en villas, en estos barrios donde se corta la luz, la ambulancia tarda en entrar, donde es común ver cloacas rebalsadas. Otra cosa distinta -agregan- es que el espacio de la villa (como zona liberada) resulte funcional a esta situación".

También señalan el flagelo del "tráfico de armas" como un drama de los barrios carenciados y se interrogan sobre ¿quién es el que pone el arma en manos de los menores?". "De esta espiral de locura y violencia las primeras víctimas son los vecinos de las villas", concluyen.

Es la segunda vez en dos años que el Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia de la Arquidiócesis de Buenos Aires interviene en un tema de interés común para la ciudad. En julio de 2007, tras conocerse proyectos para desa-lojar algunos asentamientos, reclamaron una "integración urbana".

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