La Iglesia advirtió sobre el clima de confrontación y el Gobierno le replicó

La Iglesia advirtió sobre el clima de confrontación y el Gobierno le replicó
Los obispos hicieron ese diagnóstico y Aníbal Fernández respondió con ironía.
La relación entre el Gobierno y la Iglesia volvió a recalentarse ayer. La Casa Rosada salió a cruzar a los obispos luego de que su vocero, el padre Jorge Oesterheld, dijera el martes que "la paz social está alterada". Y justo en el momento en que los religiosos, a través de un comunicado, estaban haciendo un enérgico pedido a todos los sectores, a través de un comunicado, para evitar "las actitudes que nos enfrenten y dividan y que generan un clima de confrontación propicio a la violencia".

"No nos ayuden más", ironizó el ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, refiriéndose a los obispos y su lectura del clima social. En ese sentido, Fernández les reclamó a los obispos que sus observaciones sobre la situación nacional "sean más alentadoras".

El ministro Aníbal Fernández se refirió, además, a la participación del cura Guillermo Marcó en el acto para pedir por más seguridad que se realizó la semana pasada en Plaza de Mayo. "La Iglesia debe llamar la atención a los miembros de sus filas que participan en actos políticos", dijo. "O la Iglesia les llama la atención o es ella la que está participando de actos donde hay discursos antioficialistas", señaló. Marcó no se refirió allí al oficialismo, pero el rabino Sergio Bergman criticó a Néstor Kirchner.

Por lo demás, Fernández pareció justificar la tensión con el campo diciendo que "acá lo que se está discutiendo es dinero, intereses"

El cruce tiene como telón de fondo el conflicto entre el Gobierno y el campo, que volvió a escalar en las últimas semanas, y las crecientes demandas de mayor seguridad, todo lo cual conforma un cuadro que causa gran preocupación en la Iglesia.

El vocero del Episcopado había expuesto la visión de los obispos sobre la situación nacional en la apertura de la primera reunión del año de la cúpula del Episcopado, que encabeza el cardenal Jorge Bergoglio. Los obispos terminaron ayer sus deliberaciones con el comunicado en el que vuelven a exhortar al diálogo entre el Gobierno y las entidades del agro, como lo hicieron repetidamente desde que, hace un año, arrancó el conflicto.

"El momento actual reclama diálogos sinceros y transparentes, reconciliación de los argentinos y búsqueda de consensos que fortalezcan la paz social", dicen los obispos.

Para los religiosos, esta necesidad es aún mas imperiosa porque, debido a la crisis internacional, "la amenaza del posible crecimiento de la pobreza, en los próximos meses, es el mayor desafío social que tenemos por delante y debe ser respondido por gestiones solidarias tanto del sector público como del privado".

Los obispos insisten en la urgencia de bajar el nivel de conflictividad. "Convocamos a fortalecer la amistad social y las instituciones de la Patria, porque 'cuando priman los intereses particulares sobre el bien común -dicen citando un documento del Episcopado de noviembre-, o cuando el afán de dominio se impone por encima del diálogo y la justicia, se menoscaba la dignidad de las personas e. indefectiblemente, crece la pobreza en sus diversas manifestaciones", finaliza el documento.

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