Las ideas que la crisis dispara

Por: Daniel Fernández Canedo

El Banco Central de China propuso ayer crear una moneda de reserva mundial que pueda reemplazar al dólar.

La crisis financiera global, que va para los dos años, hirió de muerte la confianza en algunas categorías financieras internacionales que hasta ese momento eran poco menos que inexpugnables.

Bancos gigantes de los Estados Unidos cayeron a pique. Y desde los sectores financieros más conservadores se escuchó el suspiro de alivio que provocó el auxilio del Estado norteamericano. Pero todo sigue siendo muy inestable y discutible.

El presidente de los Estados Unidos anuncia un plan amplio para limpiar las carteras quebradas de los bancos, apostando así a que los operadores consideren que la crisis va tocando piso. Un premio Nobel como Paul Krugman dice al instante la lapidaria frase que traducida al argentino sería "no va a andar".

Hasta ahora la crisis global se pudo encauzar porque los grandes inversores que huyeron despavoridos de las acciones, los bonos, los bancos, los cereales y otros activos, buscaron refugio en los bonos del Tesoro de EE.UU. y en el dólar.

Fueron ellos los únicos capaces de serenar los ánimos de ahorristas y especuladores aterrados ante un tsunami que sigue dando malas noticias.

El mundo ya no es el mismo de los últimos 30 años y los actores se preparan para el 2 de abril cuando, en la Cumbre del G20 en Londres, empezará cobrar forma un nuevo esquema destinado a reordenar la economía mundial.

La Argentina, entre otros países en desarrollo, pedirá allí un cambio del funcionamiento del FMI, en la búsqueda de créditos blandos.

Como lo de China, parece ser el momento en el que todo tipo de propuestas puede sonar viable. Pero también pueden ser espejismos

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