"La idea de trasladar bares a la escollera es pésima"

"La idea de trasladar bares a la escollera es pésima"
El flamante concejal del Frente es Posible cuestionó con dureza el proyecto oficial. También habló de la nueva Terminal. Y admitió que todavía no tiene una postura sobre el futuro sistema de cobro en los colectivos de línea.
Después de intentarlo en más de una elección, Carlos Fernando Arroyo logró el objetivo de sentarse en una banca de concejal. Unos días después de su asunción formal, habló con El Atlántico de los proyectos que el oficialismo buscará aprobar con la nueva composición del Concejo Deliberante y de otros temas de la agenda pública.

-Usted fue crítico con la nueva Terminal. ¿Por qué?

-Quiero aclarar bien lo que dije para que la gente me entienda clarito. En primer lugar, hay que felicitar al intendente porque fue el primero que la logró hacer. Después de tantos fracasos y postergaciones, hay que reconocerle al señor Pulti que ha sido el primero en hacer una terminal como la gente. También debo reconocer que la Terminal se ve muy linda. Yo no ingresé todavía. Pero lo que vi de afuera me pareció muy lindo. Por lo tanto, los turistas van a llegar a un lugar limpio y confortable. Pero también debo señalar los detalles que no están estudiados.

-¿Como cuáles?

-En primer lugar, mi partido y yo mismo no estábamos de acuerdo con el lugar. Ni tampoco con juntar las dos terminales. Queríamos que la de colectivos estuviera en la avenida Juan B. Justo, en la zona de la estación de cargas. Ahora veo problemas de acceso y de salida de la Terminal. Las calles no son adecuadas para los colectivos de ese tamaño y la cantidad que va a haber. El barrio es antiguo y va a sufrir un gran impacto ambiental como consecuencia de todo esto.

-¿Por qué?

-Porque una Terminal no son sólo los colectivos. Va a haber un aumento inmediato de los colectivos de línea, que van a querer pasar todos por la Terminal. Eso va a traer un movimiento inusitado. La Avenida Luro no es utilizable porque siempre tiene un tráfico pesadísimo. No se pueden sumar 500 unidades de colectivos grandes por día. Todo eso es preocupante y hay que resolverlo.

-A propósito, ¿qué opina de la propuesta oficialista de ensanchar la avenida Libertad?

-Puede ser un principio de salida. Pero se debería haber hecho antes, no después. Porque esto es como si usted quiere poner un gallinero y compra primero las gallinas antes de hacer el gallinero. La ampliación de la avenida debió haberse hecho antes, y la de los egresos también. Porque, por más que amplíen la Avenida Libertad, el último tramo va a haber que circular por calles que no están preparadas para eso, llámense la calle Italia o la calle Misiones. Esa es la realidad. Habría que ver cuál es el proyecto que tiene el Gobierno para terminar toda esta obra cuando esté también hecha la estación de ferrocarril.

-También ha marcado problemas con los desagües.

-He visto que unas dos manzanas o más de tierra han sido cubiertas con techos o con hormigón. El agua de lluvia no va a filtrar hacia la tierra, porque no está más. Entonces, va a derivar a la calle 9 de Julio, casi seguro. Mi pregunta es si hay desagües adecuados para eso. Yo creo que no. El tema de las cunetas sobre Tres de Febrero, que han tenido que ser rellenadas de apuro para que no golpeen los colectivos, me está demostrando que yo tengo razón.

-Entre los proyectos que el oficialismo va a volver a impulsar para que lo trate la nueva composición del Concejo Deliberante está el del traslado de bares de Alem a la Escollera Norte. ¿Qué le parece?

-Desde ya, me voy a oponer terminantemente. Creo que eso es un error conceptual gravísimo. En primer lugar, no está la superficie adecuada. En segundo lugar, ¿por qué los bares de Alem y no los bares de otro lado? ¿En función de qué le vamos a asignar un sector a determinados comerciantes y a otros no? Además, hay problemas técnicos. En una escollera, las luces son importantes para determinar la ubicación de las entradas para los barcos que vienen en navegación. Si se produce una iluminación profusa, como tiene que haber en una confitería bailable o en cualquier otro tipo de divertimento en la zona cercana a la punta de la escollera, va a provocar un riesgo para la navegación. Por otro lado, teniendo en cuenta la cantidad industrial de alcohol que se consume y el estado deplorable en que muchas veces salen a esos lugares, no creo que un lugar donde hay agua de mar sea un lugar seguro. Vamos a tener que tener un equipo de buzos para rescatar a los borrachos. Además, el otro lado de la escollera da a una base militar. Por razones de seguridad, tampoco es muy conveniente. Hay muchos motivos por el que creo que el lugar es totalmente inadecuado. Es una pésima idea.

-Otro proyecto que el oficialismo no logró aprobar con la vieja composición legislativa y buscará aprobar con la nueva es el del transporte. ¿Está de acuerdo con que el cobro de los pasajes en los colectivos sea a través de tarjetas por aproximación y máquinas monederas?

-En su momento, hace ya mucho tiempo, veía la necesidad de implementar algún tipo de tickets, que permitieran que cualquier turista pudiera comprar algún ticket aunque sea por un viaje o por dos, y que fueran descartables. Siempre propuse eso. Ahora, le digo sinceramente, no tengo una opinión definitiva en el tema. Cuando la tenga, la voy a comunicar. Pero lo estoy estudiando, porque tiene muchos pro y muchos contra según cómo se mire.

-¿Qué comisiones la gustaría integrar?

-Educación, porque toda mi vida me he dedicado a la educación. Tengo más de 20 años de antigüedad en el cargo de director y tengo 34 años de antigüedad docente efectiva en la provincia, más unos 6 años previos de educación privada, lo que totalizan 40 años de antigüedad. Creo que debo estar calificado para dedicarme a la educación.

¿Y Transporte?

-La de Transporte es una comisión… realmente yo ya trabajé mucho en tránsito y transporte. En principio, prefiero Educación. No le digo que no pueda estar, pero me gusta la de Educación.

La división del bloque

El Frente es Posible logró, en las elecciones del 28 de junio, dos bancas del Concejo Deliberante. Las debían ocupar los dos primeros integrantes de la lista: Carlos Arroyo y Mario Lucchesi. Pero ya antes de la asunción se sabía que estaban distanciados. De hecho, Lucchesi acaba de pedir autorización para conformar una bancada unipersonal, que se llamará Movimiento Peronista.

-¿Cómo quedó su relación con él?

-Esto lo han planteado como si fuera una pelea. Pero yo no me peleo con nadie. A mi la población me votó con la lista del Frente es Posible. Hice un contrato con la gente. Hay un contrato electoral: la gente me vota porque yo le ofrezco hacer determinadas cosas con un determinado partido. Yo voy a seguir dentro del Frente es Posible, no me voy a ningún lado, y voy a tratar de cumplir con la plataforma que ofrecí. Lo que Mario Lucchesi haga es problema de Mario Lucchesi. No lo voy a juzgar, no voy a emitir opinión. Que él resuelva lo que quiera. Él es el que se iría, en todo caso. Si él pone como motivo gente que aparentemente me rodea o no, yo contesto que estoy en democracia. Un partido político es un lugar abierto.

Comentá la nota