"La idea de que la inmigración es una amenaza es absolutamente incierta"

Gabriel Chausovsky, especialista en Derechos Humanos y Migración, sostiene que el régimen inmigratorio argentino es "ejemplar y generoso"
Neuquén > "Actualmente los países más desarrollados tienen una postura totalmente cerrada y un rechazo al extranjero que difiere de lo que sucede en otros", afirmó Gabriel Chausovsky, experto en Derechos Humanos y Migración, quien participó de las "Primeras Jornadas sobre Migración, Producción y Desarrollo en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén", que se realizó días atrás en la Universidad Nacional del Comahue.

Nacido en la ciudad de Buenos Aires, Chausovsky vivió durante varios años en Corrientes y desde el retorno de la democracia reside en Paraná, Entre Ríos, donde se desempeña como Juez de la Cámara Federal de Apelaciones.

En diálogo con La Mañana de Neuquén, quien fuera uno de los pocos jueces del país en declarar la inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, destacó que la Argentina "tiene un regimen inmigratorio ejemplar que es quizás el más generoso del mundo".

Sin embargo, aclaró, que "una cosa es que tenga un sistema generoso y otra que el sistema se aplique con esa misma generosidad".

¿Qué factores producen este desfase?

Principalmente el desconocimiento. Por ejemplo se desconoce que los menores, estén o no documentados o tengan una situación inmigratoria regular, tienen derecho a la educación plena desde el nivel primario hasta el universitario. No se puede impedir el acceso a la educación de un chico porque no tenga papeles o porque sea un inmigrante irregular. Durante años el inmigrante irregular podía acceder únicamente a la educación primaria lo que generaba un montón de exclusiones, pero la actual ley tiene una postura distinta.

El concepto de Derechos Humanos se ha visto modificado en los últimos años a partir de vincularlo casi exclusivamente a las causas provocadas por la última dictadura militar.

Está claro que ha cambiado y progresado a partir de todo lo acontecido en el país durante la última dictadura militar. Sin embargo se advierten algunas insatisfacciones. Uno de los problemas es que mucha gente considera que se ha puesto demasiado énfasis en el aspecto relacionado con la violación de los derechos humanos en los años de dictadura dejando de lado otros aspectos que integran su concepto general. Hay que tratarlo pero es un capítulo más. Me parece que en este punto hay una confusión. Personalmente trabajo en un área de los derechos humanos que es el de los derechos de los migrantes, de los extranjeros, de los perseguidos por diversas razones, y eso demuestra que existe una amplitud que no puede quedar reducida en un solo aspecto.

Una confusión que también se genera con los derechos de los inmigrantes.

En nuestro país está generalizada la idea de que todos los migrantes llegan a la Argentina para robar, ocupar nuestras casas o nuestros hospitales.

¿Se observa a la inmigración como una amenaza al Estado?

Exactamente, y esta idea es absolutamente incierta. No sólo no puede probarse sino que puede probarse todo lo contrario. Cuando se hacen esas afirmaciones se está mintiendo de modo descarado.

¿Por qué le parece que se instala ese pensamiento?

En la mayoría por ignorancia, la gente es muy repetidora sin reflexionar, sin saber de lo que está hablando. Argentina es un país donde toda la gente habla de enfermedades terriblemente complejas porque escuchó en un noticiero a una persona que explicaba cómo funcionaba una enfermedad. Entonces, en esas condiciones, cualquier cosa se puede afirmar y después pasa como si fuera una verdad revelada, y todos hablan de eso.

Existe una tendencia de vincular los conflictos sociales con los extranjeros.

Los migrantes son seres humanos que están diseminados en todos lados y se da está tendencia de relacionarlos con los conflictos sociales. En algunos casos se los usa como chivo expiatorio. Si en la Argentina faltan viviendas, la culpa la tiene el extranjero que las ocupa o las usurpa; si la salud púbica no es buena la culpa la tienen los extranjeros que vienen a atenderse en nuestros hospitales. Son discursos falases, sostenidos porque no existe una política concreta y seria que tienda al esclarecimiento del asunto. Con esto no quiero decir que no haya extranjeros que roben pero tampoco se puede afirmar libremente que todos los extranjeros roban.

¿Qué rol cumple en un Estado una política pública migratoria?

Si lo analizamos en términos globales debe ser de especial interés del Estado. Nos lo demuestra la realidad, mal pero lo está demostrando. La realidad refleja que los países centrales de Europa están teniendo políticas inmigratorias altamente restrictivas en base a argumentaciones y posiciones que no comparto. Nuestro país ha adoptado una política migratoria que desde mi punto de vista es lo mejor que se puede conseguir. La Ley 25.871 de Migraciones, promulgada por el Poder Ejecutivo en 2004, entre otras cosas, abre el juego a la posibilidad de los acuerdos más favorables a los inmmigrantes, por ejemplos con los ciudadanos del Mercosur.

El derecho a migrar, entrar, salir, trasladarse es un derecho, una atribución del ser humano que le pertenece, que nadie se la da, y en la ley argentina está clarísimo. Además señala que no sólo es un derecho sino que el Estado se compromete a garantizarlo, en condiciones de igualdad y de universalidad. No hay legislación en el mundo que diga esto. Nuestra legislación cumple con lo que establece la Constitución.

¿Es lo mismo hablar de ilegal que de indocumentado?

Desde hace algún tiempo se confunden los términos irregular, ilegal e indocumentado. Son tres situaciones distintas. Los seres humanos no son ilegales, así que hablar de ilegales respecto de las personas es un disparate. Pero no sólo es un disparate sino que contiene una connotación degradante para su condicion humana, es un factor de exclusión y no de inclusión. Además es un factor de atribución de situaciones porque con un ilegal se puede hacer cualquier cosa, le podemos echar la culpa de todos nuestros males, que es el deporte favorito en nuestro país.

Por lo tanto es fundamental desterrar la idea de ilegalidad. Una conducta puede ser ilegal pero una persona nunca puede ser ilegal, sí puede estar en situación administrativa irregular. Un irregular es una persona que no cerró bien algunos papeles, un indocumentado es cualquier persona que no tiene documento. En la Argentina la persona que pierde un documento es un indocumentado, después puede tardar dos o tres años para que consiga un nuevo DNI. En nuestro país no hace falta ser extranjero para ser un indocumentado, de hecho muchos extranjeros están documentados porque tienen sólo su pasaporte.

En los últimos tiempos, Europa ha profundizado su política de exclusión.

La posición que han tomado es vergonzosa porque toda la vida fueron países de emigracion, ya que Europa no les daba los recursos necesarios para subsistir o porque los echaban por otros motivos y ahora que son ricos y que explotaron a todo el resto durante muchísimos años, ahora no los quieren, no los necesitan.

Trata de personas

Neuquén > Consultado acerca de la problemática sobre la trata de personas, Chausovsky sostuvo que en la Argentina es "muy antiguo y multiforme" y se acentúa cuando se trata de la introducción de extranjeros con esos fines dado que la trata está íntimamente vinculada con la explotación de las personas. "Ingresarlas evitando los controles migratorios permite dificultar la persecución de estos delitos y esa es una de las razones por las que se produce la clandestinidad", agregó. "Es claro que zonas con amplias fronteras difíciles de controlar facilitan la introducción de personas y bienes sin control. Pero esto también se produce dentro de nuestro país como dan cuenta los periódicos habitualmente. Los esfuerzos de los encargados de controlar, deben ponerse justamente en el combate contra estos casos que son delictivos", precisó.

Un encuentro para reflexionar

Neuquén > Unas cincuenta personas pertenecientes a distintos organismos públicos, organizaciones sociales y migrantes participaron de la Jornada sobre Migración, Producción y Desarrollo en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén realizada en la Universidad Nacional del Comahue, organizada por el Equipo de la Pastoral, la oficina municipal de Migración y Desarrollo y la Clínica de Migración y Derechos Humanos de la casa de estudios.

Durante el encuentro se analizaron algunos problemas legales que sufren los inmigrantes y sus posibles soluciones.

Gabriel Chausovsky se encargó de recorrer algunos de los conceptos de la Ley Nacional de Migraciones Nº 25.871 la que consideró totalmente "garantista" de los derechos de los migrantes.

Luego hubo un panel compuesto por tres migrantes (dos senegaleses y un boliviano) quienes comentaron sus avateres por años para poder conseguir la documentación necesaria y la radicación en el país.

Comentá la nota