HURLINGHAM Posible ruptura en el vecinalismo de Hurlingham

Un comunicado de prensa del Partido Integración Vecinal desató un conflicto interno que promete agudizarse, dentro de esa agrupación que tiene dos ediles, Marcelo Suárez Nelson y Adriana Bruno.
Oficialmente, la conducción partidaria del vecinalismo se deslindó de las opiniones que eventualmente pudiera vertir la ex concejal de ese partido Luisa Cesari de Fiora e incluso de los actuales legisladores, cuyas «manifestaciones vertidas» sólo vinculan a Integración Vecinal «en tanto sean hechas en el carácter de concejales», según se afirma en dicho comunicado oficial.

Incluso el PIV aclaró públicamente que Cesari de Fiora «ha renunciado a su afiliación a esta agrupación» y que el programa radial ‘Mañanas vecinales’, conducido por la ex edil, al que habitualmente concurren tanto Suárez Nelson como Bruno, «no pertenece al PIV, no refleja sus opiniones ni su línea doctrinaria, siendo sus comentarios exclusiva responsabilidad de quienes los expresan», con lo cual deja explícitas las profundas diferencias políticas existentes en el seno de esa organización, que supo ser la segunda fuerza electoral tras el justicialismo.

Como respuesta, Luisa Cesari ratificó su renunica al vecinalismo aduciendo que las nuevas autoridades partidarias «traicionaron los principios del PIV y su carta orgánica. Entre las nuevas autoridades partidarias, hay miembros que no cumplen con uno de los requisitos de la Carta Orgánica y que en su momento ellos se opusieron a modificarlos, la ética y la moral eran principios fundamentales de esa agrupación», indicó la ex edil, quien renunció al partido porque «no quería caer en las mismas conductas de otros afiliados, que llevó al suicidio del PIV».

Negociaciones

Aunque en el mismo comunicado oficial del vecinalismo se asegura que «no está negociando ningún acuerdo electoral con ninguna agrupación o partido político municipal, provincial o nacional», las profundas diferencias políticas internas tienen su origen en las conversaciones que eventualmente realizaron miembros de esa agrupación con representantes locales del sabbatelismo, con vistas a las legislativas de 2009. De hecho, fue la también ex concejal María del Carmen Cociña García –actual miembro de la conducción partidaria– quien entabló esas conversaciones y declaró públicamente sus simpatías por el intendente moronense Martín Sabbatella.

Cesari de Fiora es una de las mayores opositoras internas no sólo a un eventual acuerdo con Sabbatella para representarlo a nivel local, sino a todo tipo de acuerdos electorales que, según ella, llevaría «al suicidio del PIV». Así, en su reciente declaración indicó que «mi necesidad de desvincularme con PIV es porque critico permanentemente al intendente de Morón y ello, por ejemplo a María del Carmen Cociña García, le debe molestar, ya que es gran admiradora de su gestión, porque fue quien mantuvo reuniones con miembros del partido del intendente, reuniones que se realizaron –si mal no recuerdo– en su estudio, reuniones que tendían a lograr un acercamiento al nuevo partido».

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