HURLINGHAM La concejal Miño fue restituida en su banca

Finalmente, la Justicia Federal ordenó que la concejal Patricia Miño, de Hacer por Buenos Aires, sea restituida a su banca, luego de que decretara la compatibilidad de la pensión por invalidez y la dieta como legisladora distrital.
Una vez conocido el dictamen judicial, la presidenta del cuerpo, Hilda López, dispuso la concreción de la medida.

Como había reconocido la propia Miño, «yo la pensión la tramité en el 2005 y me fue otorgada en el 2006, y cobraba simultáneamente los dos ingresos porque no hay ninguna incompatibilidad». Sin embargo, tras un proceso en el ámbito del Concejo Deliberante, en el que se habrían cometido diversas irregularidades, según se afirmó desde la oposición, Miño fue suspendida de su cargo por la mayoría del PJ y en su lugar asumió Raúl Zurita, quien ahora deberá volver al llano.

Durante el proceso, se llegó a formar una comisión investigadora conformada por ediles de todos los bloques del HCD, que dictaminó por mayoría la incompatibilidad del cobro de los dos ingresos de la edil. Un dictamen de minoría, no obstante, indicaba lo contrario; por esta razón, Miño había advertido que «acá se está atentando contra la libre democracia, porque parece que las personas que no están de acuerdo con un supremo (en alusión al intendente Luis Acuña), por decirlo de una manera, tienen que ser castigadas, como me ha ocurrido a mí, que me castigan con esto por no estar del lado del oficialismo».

Ante esta situación, tanto la propia concejal suspendida como los bloques opositores presentaron ante los estrados judiciales de Morón sendos pedidos de amparo, que finalmente dieron el resultado que esperaban. «No pensábamos que teníamos que llegar a esta instancia de pedir un recurso de amparo –había indicado la edil–, pero son muy graves las irregularidades que se cometen en el expediente. Acá parece que se obra con total impunidad, así que tuvimos que llegar hasta este punto».

El proceso

Patricia Miño fue suspendida de su banca durante una sesión especial que se llevó a cabo el 24 de octubre, con la presencia y el voto de sólo trece concejales, todo ellos acuñistas. Sin embargo, los concejales de la oposición que formaban parte de la comisión ad hoc que se formó para investigar el caso, al menos faltó que se realizase previamente una sesión especial en la que la falta cometida por Miño debía ser calificada como «grave», cuya convocatoria había fracasado por falta de quórum.

En este sentido, la Ley Orgánica de las Municipalidades (LOM) indica que se debería haber llevado adelante una sesión especial para que se «califique la transgresión. Para disponer la suspensión preventiva, deberá calificarse la transgresión de ‘grave’ mediante dos tercios de votos del total de los miembros del Concejo». Como se dijo, esta sesión nunca se realizó.

Ahora, con la restitución de Miño a su banca por orden de la Justicia, el oficialismo no tendrá la mayoría absoluta en el Concejo, tal como era su intención luego de la suspensión y posterior asunción de Zurita, quien se había sumado al acuñismo. Para los ediles opositores y los observadores imparciales, esa era la intención del bloque del PJ.

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