El húngaro muerto en Bolivia quería organizar una milicia separatista

El húngaro muerto en Bolivia quería organizar una milicia separatista
En una entrevista televisada en Hungría, reconoció que ese era su plan. Hace unos días, fue muerto, junto a otras dos personas, acusado de querer asesinar al presidente boliviano Evo Morales
El boliviano de origen húngaro Eduardo Rozsa-Flores, muerto a tiros hace cinco días en Santa Cruz de la Sierra, señaló poco antes de morir que quería organizar una milicia separatista, según emitió la televisión estatal húngara.

En la entrevista, concedida poco antes de partir a Bolivia, dijo que tras la elección del presidente socialista Evo Morales se le acercaron círculos conservadores de su ciudad de nacimiento para invitarlo a participar en la construcción de "fuerzas de autodefensa" para la ciudad y la provincia.

Rozsa-Flores murió el jueves pasado en la habitación de un hotel en Santa Cruz a manos de un comando antiterrorista especial llegado desde la capital La Paz. Además, murieron un rumano de origen húngaro y un irlandés. Fueron detenidos otro rumano y un ciudadano croata-boliviano. El gobierno acusó a los hombres de haber organizado un atentado contra Morales.

El fiscal que dirige las investigaciones, Marcelo Sossa, dijo a la televisora PAT que entre la documentación confiscada a la "célula terrorista" sólo un 10% se ha podido descifrar hasta ahora, sin contar cinco computadoras confiscadas al grupo.

El vicepresidente Álvaro García dijo que el grupo tenía conexiones con algunos empresarios de Santa Cruz que serían los financistas de la conspiración y que entre las armas decomisadas se encontraron "documentos que hablan no solamente de hechos pasados sino de futuros atentados contra las más altas autoridades del gobierno".

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