El “humedal” es otra reserva en Caleta que precisa urgente intervención estatal

Situada en una zona urbana de constante crecimiento, la reserva natural provincial “Humedal” o “Segunda Laguna” todavía continúa sin un plan de manejo, y las aves migratorias que provienen del Hemisferio Norte cada vez las usan menos. También corre peligro la fauna y flora autóctona.
Si se hiciera una encuesta entre los vecinos de esta ciudad sobre la cantidad de reservas naturales provinciales que hay aquí, seguramente muy pocos podrían dar la respuesta adecuada. Son tres y ninguna tiene una intervención estatal acorde con su categorización.

En la edición del martes, Diario Patagónico daba cuenta de una de estas reservas, la declarada más recientemente como tal, la de la colonia de lobos marinos. Pero hay otras dos que ya tienen varios años como la de la Segunda Laguna o “Humedal” y la de la playa del “Barco Hundido”.

En el área de Medio Ambiente del municipio está la información completa sobre la reserva natural provincial de la Segunda Laguna, que tiene una superficie de 749.072 metros cuadrados. Pero tampoco se implementó un plan de manejo en este sector ubicado en el noroeste de la ciudad, camino al barrio Rotary 23, colindando con el barrio 120 Viviendas hacia el sur y hacia el este con Los Pinos, y hacia el norte con un oleoducto.

Para colmo, a lo largo de los años, este espejo de agua fue y sigue siendo utilizado como basural por los habitantes de los barrios circundantes, que arrojan perros muertos, restos de poda y chatarra, generando fenómenos de putrefacción.

También hubo movimiento de tierras de máquinas viales que provocaron la desaparición de la flora autóctona de las orillas, y hubo hasta canalizaciones de una planta depuradora de agua hacia allí.

CHORLITO YANQUI

Principalmente, lo que buscaba protegerse era la presencia de aves migratorias que suelen ser avistadas en distintas épocas del año, como el caso del “chorlito yanqui” o “playerito”, una especie que se reproduce en Estados Unidos y que, en otoño, migra hacia la Patagonia, y que está dentro de programas internacionales de conservación, igual que el “falaropo común”.

Además, pueden observarse flamencos, gaviotas cocineras, patos y avutardas que usan el sitio como áreas de alimentación y hasta de reproducción.

Pero se ve que el número de visitas de las aves a esta Laguna se va reduciendo considerablemente, teniendo en cuenta además que los microorganismos existentes son afectados por la contaminación del hombre en el lugar.

Hubo en todo este tiempo muchas llamadas de alarma para preservar el ecosistema de esta laguna, desde el CADACE, hasta de alumnos y docentes de la Escuela de Biología Marina.

Incluso la Universidad Nacional San Juan Bosco de Comodoro había realizado estudios sobre la extrema contaminación hídrica. Los aspectos estéticos, asimismo, han sido afectados con una generación de olores, presencia de moscas y ratas que suelen ser vectores de enfermedades que se transmiten al hombre.

CONSEJO ASESOR

No está de más recordar que se proyectó hace una década realizar en el lugar y que aún están a tiempo las autoridades y toda la sociedad caletense para hacerlo. Primero que todo, se debe concientizar a la población sobre la necesidad de proteger este espacio. Luego, ver de qué forma se protegería la escasa flora existente, muy típica de la zona costera de Caleta, la que los botánicos denominan asociaciones propias de la “estepa halófita” y “duraznillal”.

Y en algún momento hasta se pensó formar un “consejo asesor” que evaluaría, coordinaría y armonizaría la Reserva Natural, incluso formando un grupo de vecinos ad honorem que cumplirían las funciones de “protectores de la Laguna”.

En idéntica situación se encuentra la Primera Laguna, en inmediaciones al barrio 8 de Julio. Incluso durante la emergencia sanitaria del año pasado algunos ciudadanos denunciaron que los líquidos cloacales de estaciones elevadoras con desperfectos, o de cañerías obstruidas que posee Servicios Públicos, iban a parar a sus aguas.

No obstante, aquí el intendente Fernando Cotillo anunció hace unas semanas que se intervendrá con un saneamiento general para que se convierta en un verdadero paseo público, a través de fondos que provengan del Programa nacional de Mejoramiento Barrial (PROMEBA).

Comentá la nota