Humahuaca Materia prima para fábrica de dulces jujeña

Humahuaca (c). Hace unos días un grupo de productores de la zona de Calete, Juella y Ocumazo realizaron un importante envío de manzanas de diversas variedades para una arraigada procesadora de tomates y fábrica de dulces de la capital jujeña.
Aproximadamente cinco toneladas de esta materia prima nutrieron el stock de la industria local. La mayoría se caracteriza por ser de color verde y rojas. Los productores de la zona las reconocen como "chata, inverniza, deliciosa y melonas".

Desde tiempos remotos la región de la zona es reconocida como ideal para esta producción por su clima y suelo. El cultivo de los manzaneros tal vez con algunas inversiones de tecnología y aplicación de técnicas de manejo de plantas, suelo y riego el resultado arrojaría mejores ingresos para los productores y mayor satisfacción para los consumidores.

Es sabida la preferencia de los comerciantes locales por las manzanas de la Patagonia. "De allí proceden de tamaño uniforme, lustrosas y de "packaging" (envasado) atractivo. Ya es un producto que se impone solo", refirió un vendedor de un puesto de ventas de verduras y frutas cerca de la terminal de ómnibus.

El costo de la manzana que se introduce a nuestra provincia es elevado respecto al producto quebradeño. Por esta razón además, desde hace mucho tiempo se reclama la incorporación de valores agregados a toda la producción jujeña. Dos de ellos son de vital importancia y de urgente aplicación como un estímulo para los chacareros, el de la Denominación de Origen (DO) y la Identidad Geográfica (IG), elementos imprescindibles para la colocación de estos bienes hortícola y frutales procedentes de la Quebrada de Humahuaca.

Estudian el potencial de las leguminosas

Debido a la demanda de insumos y tecnificación motivada por la producción ganadera en los últimos años, especialmente en áreas donde la rotación con pasturas es imprescindible, el uso de las leguminosas para recuperar la fertilidad y estructura del suelo es de suma importancia.

Esas plantas poseen la particularidad de fijar el nitrógeno (N) de la atmósfera y cederlo a las plantas acompañantes -mediante una simbiosis que aumenta su productividad y cantidad de proteínas en sus hojas, frutos y semillas-. Dado que las leguminosas constituyen una de las principales fuentes de alimentación humana y animal, su uso en regiones tropicales y subtropicales ha ido aumentando conforme a su adaptación a la baja fertilidad de los suelos.

Así, la provincia de Corrientes -con leguminosas de escasa producción forrajera- requiere especies que puedan crecer, desarrollarse y producir en distintas condiciones edáficas, además de suministrar N a las gramíneas, naturales o introducidas, acompañantes.

En este sentido, el INTA Mercedes -de esa provincia-, que desde 1960 estudia esas plantas, condujo numerosos ensayos para implantar las variedades con mejor rendimiento, en intersiembra del campo natural, consociadas con gramíneas estivales y en cultivos puros. En todos los casos, se demostró el gran potencial de las leguminosas en la producción animal como un elemento optimizador de la dieta del animal con el aumento proteico.

El efecto de las leguminosas en la producción animal se determinó en tratamientos -campo natural, aria, raigrás y pengola- con y sin leguminosas. En todos los casos, los rindes fueron mayores cuando se incluían leguminosas. Por otra parte, se evaluó el potencial productivo de nitrógeno (kg N/ha) de seis especies -Trébol Blanco, Lotus Corniculatus, Trébol de Carretilla, Trébol Yuchi, Melilotus Albus y Ñandubay (árbol adulto)- y su equivalente en kilos de urea por hectárea (kg Urea/ha). El Trébol Yuchi obtuvo los valores más altos, con 68,9 kg N/ha y 149,7 kg Urea/ha, aunque de todas las especies, el único que registró diferencias estadísticamente significativas fue Ñandubay, con 0,396 kg N/ha y 0,861 kg Urea/ha.

Si bien pocas especies de leguminosas pueden ser utilizadas como forrajeras en esa región, estos trabajos corroboran que las nombradas anteriormente tendrían un papel relevante en la producción animal. Su incorporación en las mezclas forrajeras permitiría mayores producciones, ya sea en planteos de cría, recría y engorde, por su gran aporte de proteínas y un gran ahorro de energía, ya que se limitaría el uso del nitrógeno mineral como fertilizante.

El Senasa pone sus normas

a consideración de la sociedad

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) pondrá a consideración de la sociedad los proyectos de normas que regulan la sanidad animal, la protección vegetal y la inocuidad de los alimentos, se informó oficialmente.

‘Desde hace varios años estamos empeñados en un proceso de transformación institucional que le dé al Senasa nuevas características frente a las responsabilidades que la sociedad argentina necesita en el intercambio comercial’, afirmó Carlos Casamiquela, vicepresidente del organismo.

El Senasa pondrá a consideración de los ciudadanos, en su página web y durante 60 días corridos, los proyectos de las normas del organismo, a semejanza de otros similares, como el APHIS de Estados Unidos.

‘Todos los proyectos de resoluciones de aquí en más van a ser puestos a consideración de toda la sociedad, no sólo de aquellos involucrados directamente en la norma, sino que para que todo el mundo tenga la oportunidad de opinar’, resaltó Casamiquela.

Así, trabajadores, profesionales, empresarios, organismos públicos y asociaciones de la sociedad civil podrán emitir su opinión, que tendrá carácter no vinculante, explicaron desde el organismo sanitario.

‘La democratización de las decisiones ayudará a sacar una mejor normativa’, destacó el funcionario, para quien se trata de ‘un paso adelante, no común’.

La primera norma puesta a consulta pública, ya publicada en la página web del organismo, es un proyecto de resolución que optimiza el procedimiento por el cual se gestiona la autorización de destinos de exportación para productos de origen animal.

La iniciativa está abierta a consulta hasta el 27 de julio y plantea la necesidad de establecer un procedimiento que contemple la participación y responsabilidad de cada sector involucrado para posibilitar el desarrollo ordenado del trámite.

Se sumará la evaluación de exigencias particulares que poseen los diferentes destinos de exportación a los que pretenda acceder cada planta en particular a la evaluación del cumplimiento de las normas vigentes por parte de los establecimientos habilitados.

Las consultas están referidas a aquellos proyectos normativos técnicos (resoluciones y disposiciones) que regulan desde la perspectiva sanitaria y fitosanitaria actividades productivas y comerciales, aclaró el organismo.

Al ampliar las consultas más allá de los ámbitos directamente vinculados con la cadena agroalimentaria, agregó, el mecanismo ‘democratiza la posibilidad de participación del conjunto de la ciudadanía en los temas de sanidad animal y vegetal’.

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