Hugo puso al Diez en su equipo.

Con Diego Maradona como estandarte publicitario, la campaña oficial por la reelección del líder bolivariano se cerró en Venezuela. Sus opositores tomaron simbólicamente Caracas, a la que también inundaron de propaganda.
En la campaña “relámpago” para impulsar la propuesta de reelección ilimitada en Venezuela, el presidente Hugo Chávez contó con el refuerzo del Diez Diego Maradona, además de sus colegas del ALBA que lo exaltaron en Caracas como el único líder que puede mantener viva la revolución bolivariana en el país. Al contrario, la oposición intentó “fichar” al ex presidente polaco Lech Walesa, cuya figura contribuyó al desmoronamiento del socialismo en la Europa oriental, pero el premio Nobel encontró más de un impedimento para reunirse con los grupos que se oponen a la reelección del presidente.

Durante la campaña de casi un mes, el gobierno no sólo utilizó la maquinaria del Estado para promover la opción favorable a la reelección, que se someterá a consulta popular el domingo a través de un proyecto de enmienda constitucional, sino que apuntaló sus “líneas” con algunos refuerzos extranjeros.

Chávez recibió a fines de enero al ex astro Diego Maradona, actual entrenador de la selección argentina de fútbol, quien juró como un activista más para promover la reelección del líder bolivariano. Acompañó a Chávez en la tribuna de honor en el acto de juramentación de deportistas a favor del “sí” en el estadio Brígido Iriarte de Caracas. Su imagen fue repetida desde entonces.

Con una camiseta roja con el lema “Con Chávez sí al deporte”, Maradona se sentó al lado del mandatario y aplaudió sus exhortaciones. El ex astro argentino juró, manteniendo su mano izquierda en alto, que acompañaría los esfuerzos por lograr la reelección.

“Juro por el Dios de mi patria que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma hasta lograr la gran victoria del 15 de febrero, aprobando la enmienda constitucional para asegurar el futuro de la patria. Patria, socialismo o muerte, venceremos”, pronunció Chávez y todos respondieron “lo juro”.

Después, los mandatarios de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) visitaron Caracas con motivo de los actos por el décimo aniversario de la llegada de Chávez al poder, el 2 de febrero. Los presidentes de Bolivia, Evo Morales; de Ecuador, Rafael Correa; de Nicaragua, Daniel Ortega, y de Honduras, José Zelaya, además del vicepresidente de Cuba, José Machado Ventura, y el primer ministro de Dominica, Roosevelt Skerrit, acompañaron a Chávez en el acto de masas a bordo de una camioneta militar y bajo la lluvia. (DPA)

Al No le falló Lech Walesa, pero cargó videos gusanos en YouTube

Intensa fue la campaña por el No a la enmienda constitucional. Sus argumentos fueron la acusación de que Chávez quiere eternizarse en el poder, que es un dictador y que usó recursos estatales para promover el Sí. Los universitarios volvieron a ser protagonistas. Esperaban el viernes al ex presidente polaco Lech Walesa, para escuchar sobre su lucha sindical en la Polonia comunista, pero el ex sindicalista no viajó a Venezuela. Chávez lo llamó “ídolo de pies de barro”, pero negó haber prohibido su ingreso al país. La oposición denunció la decisión del organismo electoral de prohibir varias propagandas televisivas, entre ellas, dos que muestran la Cuba de hoy como el futuro de Venezuela si Chávez se queda en el poder. Los videos fueron colgados en YouTube.

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