Huelgas y marchas en Francia contra la crisis

Dos millones de personas en la calle contra la crisis social en Francia. Esta es la cifra esperada por los sindicalistas, en la movilización y huelga general que paralizará hoy al país.
Ocho sindicatos unidos inéditamente más doce partidos políticos y movimientos sociales se movilizarán y tratarán de eclipsar la protesta del pasado 29 de enero, donde al menos un millón de personas participaron en las manifestaciones en todo el país. La huelga, en realidad, ya comenzó anoche en trenes, autobuses y subterráneos en toda Francia.

Tres de cada cuatro franceses apoyan la medida de fuerza, en una común angustia ante el desempleo, los licenciamientos intempestivos, los sucesivos planes sociales para cerrar empresas o reducir personal ante la creciente falta de demanda y la crisis económica y financiera global, que ha tocado a Francia con menos fuerza que a Gran Bretaña o España. Entre ellos se encuentran el 42 por ciento de los que votaron a Nicolas Sarkozy en la elección presidencial. Un apoyo a una huelga nunca visto en los últimos 12 años.

"Como los mecanismos no han cambiado, nosotros no saldremos de la crisis de esta manera. Al contrario, se va a agravar si no conseguimos un equilibrio de fuerzas y ese es el objetivo de esta marcha del 19 de marzo: conseguir un cambio de tendencias" declaró Maryse Dumas, número 2 de la CGT, a France Info.

Según Dumas, "el Estado gasta sin contar plata, que da a los bancos, a las empresas y no hay ninguna contrapartida en materia de empleo". El gobierno ha prevenido que no habrá otra cumbre social, ni un nuevo plan de relanzamiento ni ayudas suplementarias después de esta huelga.

Todos los asalariados del sector privado y estatal sindicalizados exigen la supresión del límite fiscal del 50% que beneficia a los más ricos y la necesidad de imponer desde el Estado a las empresas un límite a sus planes sociales de despido. Esta vez el gobierno necesita a los sindicatos para evitar los desbordamientos, como cuando los obreros secuestraron al CEO de Sony en el salón del directorio para que escuche sus reclamos. Un diálogo social básico se ha vuelto indispensable para el gobierno en estos días crispados. Pero hasta ahora no encuentra en el MEDEF -que reúne a los capitanes de la industria- un interlocutor que se deje influenciar al diseñar sus planes de despido.

Hoy se esperan al menos 213 marchas en todo el país.

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