Hubo más pases a escuelas privadas que a estatales

La situación se advirtió en todos los niveles obligatorios y surge de la diferencia entre quienes eligieron cambiar el carácter de su educación. Las razones son variadas.
Casi medio millar de alumnos bahienses de escuelas públicas de los niveles primario, secundario básico y secundario superior pasaron al sector privado, en el presente año, mientras que otros casi 300 de dicho sector eligieron cambiarse a escuelas estatales.

Los motivos son variados y deriva, además, en la sobredemanda que se da en ciertas instituciones de ambos sectores.

Según los datos oficiales registrados por la sede local de la Dirección Provincial de Educación de Gestión Privada (Dipregep), este año, en los niveles obligatorios, 478 alumnos pasaron desde instituciones de gestión estatal a escuelas del orden privado; especialmente, las religiosas.

En tanto, fueron 271 los que hicieron lo inverso, eligiendo una institución de gestión estatal para continuar su educación.

En total, son dos centenares más los alumnos que cursan en establecimientos privados, en comparación con el año pasado; de ellos, el 71,5% corresponde a estudiantes de la secundaria básica, de entre 12 y 14 años.

Es en este nivel (es decir, el ex tercer ciclo de la EGB, ahora primeros años del nivel medio o ESB), en el que las familias deciden recurrir a la educación privada, a pesar de que los resultados académicos finales sobre repitencia o desaprobación son, en general, malos en ambos, porque es el sector más complejo de la estructura escolar.

En 2008, cambiaron de estatal a privada 171 chicos de la primaria, 246 de la secundaria básica y 70 de la secundaria superior, lo cual da un total de 487.

En 2009, disminuyó en primaria y entre todos los niveles, el total de pases fue de 478, por lo que la diferencia es de nueve chicos en un año.

El desglose arroja que, para el presente ciclo,

46 chicos de la primaria, 148 de ESB y 13 secundarios más pasaron de estatal a privado que de privado a estatal.

Los colegios privados que aumentan su alumnado por los pases son, mayormente, los confesionales, porque la cuota que se abona resulta menor que la de los privados sin subvención.

En nuestra ciudad, funcionan 63 instituciones privadas con y sin subvención, de los niveles obligatorios primario, secundario básico y secundario superior. Entre los tres, la matrícula es de poco más de 14.500 estudiantes.

En este sector, el 1,72% (271 alumnos) pasó al público, pero recuperó más de lo que perdió. El estatal perdió el 1,65% (478 estudiantes) de su matrícula, pero no recuperó más de los que se fueron.

Si bien la demanda es importante, especialmente en instituciones confesionales tradicionales, no se pueden abrir más cursos, por falta de ampliación de presupuesto subvencionado.

El aumento del alumnado en algunas instituciones privadas hace que haya cursos con más de 30 alumnos, lo que motiva quejas de docentes y progenitores.

Paralelamente, no todas las familias que deseaban enviar a sus hijos a escuelas públicas lograron un banco en las que ellas deseaban (especialmente, las del micro y macrocentro, con matrícula de clase media baja y media).

La inexistencia de bancos suficientes, tanto en ciertos establecimientos estatales como privados de la ciudad, ubicados en diversos barrios, determina que muchos alumnos deban continuar en el lugar donde vienen cursando, a pesar de tener motivos para el cambio y estar disconformes con la escuela actual.

Los motivos del traspaso

Hay progenitores defensores de la educación pública y otros de la privada, basados, más que nada, en la experiencia propia. Es en general importante la determinación de los padres para el cambio, pero hay casos de alumnos que son los promotores del traspaso, por no sentirse cómodos, especialmente con sus pares.

El mayor cambio se registra en la secundaria básica, pero los alumnos preadolescentes no logran superar el cambio de compañeros y es éste uno de los mayores inconvenientes de la adaptación, y no las condiciones generales de la escuela nueva, sea ésta pública o privada.

Los integrantes de la secundaria básica son los más delicados dentro del sistema, porque no dejaron de sentirse alumnos de la primaria y no se sienten tampoco grandes como los del secundario superior.

El cambio se da en el comienzo de las ESB porque aspiran a culminar el nivel medio de mejor modo, en especial para quienes aspiran a tener más adelante un título terciario o universitario.

En el caso de los pases del sector estatal al privado, un motivo fundamental son las continuas huelgas registradas en las escuelas públicas, tanto de auxiliares como de docentes. Este año, por ejemplo, entre ambos sectores laborales, llevan realizados más de 20 días de paro y la situación se repite desde 2001, ininterrumpidamente.

En Bahía Blanca, hace ocho años que no se cumple con los 180 días de clases, en el sector público. Además, en dicho sector, existe mayor cantidad de licencias de docentes y las condiciones edilicias (especialmente, en calefacción y ventilación) tampoco son las mejores.

En cuanto a los motivos para el cambio al sector público, son, mayormente, de tipo económico. El aumento permanente de las cuotas de los colegios, en medio de una crisis que se agudiza, afecta la economía familiar y, a pesar de que muchos desean que sus hijos continúen sus estudios en los colegios, el bolsillo los obliga a cambiar de idea.

Debe considerarse que, además de la cuota habitual, hay cuota recupero y se agregan importes por áreas extraprogramáticas, idiomas o deportes.

Las cuotas de los colegios privados varían de acuerdo con la ayuda estatal que reciban para el pago de los haberes docentes (que puede ser del 60, 80 o 100 por ciento) y también según las nuevas resoluciones de la secretaría de Comercio de los últimos años, que autorizan la llamada cuota recupero, para solventar los aumentos de los salarios de los educadores.

El pago mínimo en los establecimientos confesionales es de alrededor de 90 pesos y el promedio es de 300 pesos. En las no confesionales, hay valores muy dispersos; desde 300 pesos a casi 700 pesos.

Si bien en la mayoría de las instituciones se ofrecen becas, especialmente a familias con varios hijos, sólo una porción accede a ellas.

Pocos ausentes

Según el relevamiento realizado por la Dipregep en instituciones privadas de la ciudad, se estima que, en este momento, luego del receso por la gripe A y el ausentismo por diversas razones en estas primeras semanas, el ausentismo es del 8% por ciento.

La deserción es de nueve alumnos.

Por otro lado, en los colegios privados, al relevar los datos de las últimas mesas de exámenes, hubo 522 repitentes. Setenta y nueve fueron en el nivel primario, 251 en la secundaria básica y 192 en la secundaria superior. Representan el 3% de la matrícula total.

Resultados de 2009

De estatal a privada

* Primaria (de 2º a 6º años): 161.

* Secundaria básica: 246.

* Secundario superior: 71.

* Total: 478.

De privada a estatal

* Primaria: 115.

* Secundaria básica: 98.

* Secundario superior: 58.

* Total: 271.

Comentá la nota