Hubo cantos, pero también reclamos por la inseguridad.

Una cálida recepción para el gobernador.
“Un gobernador se tiene que ocupar de las cosas grandes, pero también de las pequeñas”. Según sus propias palabras, la de ayer fue una mañana diferente para José Alperovich. El mandatario inauguró una plazoleta en el barrio Oeste II. Pero esta vez, no hubo punteros políticos ni corridas para figurar en las fotos oficiales.

En un clima festivo y cálido, y rodeado de globos de colores y serpentinas, Alperovich habló con los vecinos, escuchó los agradecimientos, pero también los reclamos. Lejos de los cotidianos recorridos de obras de pavimentación o cloacas, y durante casi una hora, el titular del PE fue simplemente “José”, como lo llamaron los anfitriones. Distendido, saludó y bromeó con las mujeres del Club de Madres “Emmanuelle” y con los alumnos de tres escuelas de la zona.

“Esta zamba que yo canto, la dedico con cariño, para ese gran tucumano llamado José Alperovich. Para ese gran tucumano, llamado José Alperovich”, canturreó Julio César Molina (63 años) apenas el gobernador bajó de la tráfic. El cantor, acompañado del golpeteo de un bombo, festejó los aplausos de los funcionarios y dijo que dedicó la canción porque “José hizo muchas obras y cosas buenas”.

El gobernador y el vicegobernador, Juan Manzur, tardaron varios minutos en llegar al espacio verde. Manzur acaparó la atención de los más chicos, que solicitaban al presidente de la Legislatura una sonrisa para la foto o simplemente, una caricia en la cabeza. Patricia Rodríguez (21 años) insistió varias veces hasta que logró ocupar un lugar frente al mandatario. “Le pedí que arreglen el tema de las cloacas y que pongan más contenedores de basura. La limpieza es fundamental para evitar los focos infecciosos”, argumentó la empleada del CAPS “Presidente Perón”. La mujer también solicitó mayor seguridad. “Estás hablando con el teléfono celular y te lo arrancan”, relató. A su lado, la jubilada María Luisa Galván (75 años) reforzó: “yo le pedí que ayude al barrio porque esto es una boca de lobos. Queremos estar seguros”. Otro grupo de vecinos también pidió que el CAPS del lugar atienda 24 horas y no 12, dado que no hay hospitales cerca.

“La felicidad que tiene la gente es increíble. Tengo la obligación de ocuparme de estas cosas también”, arrancó Alperovich la conferencia de prensa. Luego, insistió en que no hablará de política y por lo tanto, no opinó acerca de las declaraciones de legisladores oficialistas que afirmaron que la Cámara tendrá menos actividad este año porque es electoral. “Quédense tranquilos que ya lo vamos a solucionar”, al ser consultado acerca de las negociaciones con los colegios de abogados (de la capital y del Sur) para acordar la manera en la que se cubrirán las vacantes en la Justicia.

“Vuelva pronto, lo esperamos”, lo invitaron los vecinos mientras el gobernador saludaba con la mano desde la camioneta.

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