"Si se hubiera hecho todo bien no hacían falta los u$s 6.500 M"

El ex presidente del Banco Central y actual diputado nacional por la Coalición Cívica, Alfonso Prat Gay, sostiene que, sin los recursos del Fondo del Bicentenario, el gobierno no tiene manera de que le cierren los números. En ese contexto dice que hay que analizar el "origen del problema, el fondo de la cuestión", que va mucho más allá de la polémica en torno a Martín Redrado.
"Si el gobierno negoció tan bien la deuda; si el país tuvo un año extraordinario de espaldas a lo que sucedía en el mundo; si nuestra economía es tan sólida, por qué se requieren los 6.500 millones de dólares del Central para pagar la deuda. Hay algo en el relato oficial que no va", dice a este diario.

Prat Gay -antecesor de Redrado, que renunció a su cargo enfrentado con el entonces ministro Roberto Lavagna- enfatiza que los países cuyos bancos centrales "no son autónomos son países con mucha inflación y en Argentina vamos hacia ese camino". En esa línea plantea que en la actualidad la única manera de que el Central obtenga ganancias es "con una suba del dólar. Entonces, la opción que más le conviene al gobierno es un alza del dólar, de esa manera podría tener un incentivo a financiarse con el Central".

- ¿La demora en que el Congreso interviniera en el desplazamiento del Central complicó más la situación?

- Este es el camino que debería haber tomado de entrada, y si no se lo hizo antes fue por decisión de la Presidenta o de quienes la aconsejan. El fallo de la Cámara no es suficientemente claro, deja la cuestión abierta al libre juego entre el Ejecutivo y el Legislativo. La Carta Orgánica del Central es clara: el consejo de la comisión debe ser previo y no posterior. Coincido en que la resolución tiene que ser lo más rápida posible, pero a la vez debe ser la más seria posible. Hay que tener la perspectiva de la gravedad institucional de lo que nos toca decidir…

- ¿Más grave por el paso del tiempo?

- Le diría que por la forma se agravó la gravedad. Es claro que la Carta Orgánica del Central transforma al banco en un apéndice del Legislativo; es independiente del Ejecutivo pero no del Congreso, que es su jefe natural. Cuando fui su titular iba al Senado a dar los informes. Allí me obligaba a presentarme, no al ex presidente (Néstor) Kirchner para dar cuenta de las reservas…

- ¿Qué cree que, finalmente, pasará con el Fondo del Bicentenario?

- Con la Justicia se puso un límite a un gobierno que hasta ahora no los había encontrado. No puede un matrimonio disponer de 18 mil millones de dólares. No hablamos sólo de 6.500 millones; no se puede por un decreto disponer de ese dinero.

- ¿Hasta dónde todo esto afecta al canje?

- Tenemos que ver hasta dónde le puede generar daño al canje. El Ejecutivo dice que el Fondo del Bicentenario es esencial para el canje, pero en 2005 nos dijeron que salimos del default y ahora estamos emitiendo más deuda para un segundo canje. ¿Cómo se entiende todo esto? Hay que ver el origen de los problemas. Si un gobierno que negoció tan bien la deuda como dice; con un país que tuvo un año extraordinario de espaldas a lo que pasaba en el mundo, si todo eso es así, por qué requieren de 6.500 millones de dólares para pagar la deuda. Hay algo en el relato oficial que no cierra.

- ¿Debe investigarse la legitimidad de la deuda?

- No estoy en contra de que se investigue. Se ha hecho y hay que llegar al final, si ha habido tramos con ilegitimidad hay que seguirlos e identificarlos. Hay que separar entre la deuda con los bonistas y la del Club de París, que íbamos a pagar sin ni siquiera saber cuánto debíamos…Hay que buscar un término medio.

- ¿Se puede repensar el Fondo del Bicentenario, usar las reservas de otro modo?

- Está fijado por ley cuáles son las utilidades que le puede girar el Central al Tesoro, no pueden ser a cuenta de futuras utilidades. Hoy la única manera de que el Banco obtenga ganancias es con una suba del dólar. Entonces, la opción que más le conviene al gobierno es un alza del dólar, así podría tener un incentivo a financiarse con el Central. Los países cuyos bancos centrales no son autónomos son países con mucha inflación y vamos hacia ese camino.

- ¿Espera que este año sea de alta inflación?

- Ya estamos viendo esa aceleración, en las provincias que miden la inflación eso ya se ve. Aunque el Indec no lo reconozca, ésa es la realidad.

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