Hotesur, la enigmática sociedad que administra el hotel de los Kirchner

Hay diferencias entre la compra de la propiedad y las cifras de las declaraciones juradas.
En el 2008, el año en que se disparó el precio del dólar, Néstor Kirchner, el presidente más rico que tuvo la Argentina, modificó de manera sustancial su cartera de inversiones: vendió 19 inmuebles y, en noviembre, compró un nuevo hotel de lujo, el Alto Calafate, una propiedad magnífica que se impone sobre el paisaje de la localidad más chic de la patagonia. Son 103 habitaciones con vista privilegiada al lago Argentino, una piscina con una pequeña catarata, spa y un gimnasio con aparatos de vanguardia para ejercitarse mirando el verde y la inmesidad, entre otras comodidades. Dormir allí cuesta entre 500 y 900 pesos la noche.

Como buena parte de los negocios del matrimonio presidencial, no hay certezas públicas sobre el hotel. ¿Cuánto les salió? ¿Cuánto dinero invirtieron después en él? ¿Quiénes integran su directorio? Es muy difícil saberlo, incluso para los expertos en fraudes financieros que estudiaron las declaraciones juradas de los Kirchner consultados por Clarín. Al contrario de lo que hacen los líderes de las democracias modernas, Néstor y Cristina no informan abiertamenta a la sociedad sobre lo que tienen -y es mucho- y como y por qué lo tienen. El Alto Calafate es un enigma financiero y societario.

Después de dos días de silencio, Kirchner confirmó ayer que los dos millones de dólares que compró en octubre del 2008 fueron destinados a la compra de su hotel de cuatro estrellas. El día que adquirió su nuevo negocio, el 6 de noviembre del 2008, el billete verde cotizaba a 3,32 pesos, por lo que entonces invirtió en el Alto Calafate, en un principio, y como mínimo, $6.640.000. Sin embargo, en la declaración jurada de la Presidenta correspondiente al 2008, se consigna que el 98 por ciento de la sociedad anónima Hotesur, que maneja el hotel calafateño, fue adquirida con ingresos propios por un valor de $5.399.927. La diferencia entre lo que dijo haber gastado Néstor y lo que escribió su esposa en su declaración de bienes es de $1.240.073. Tiempo después, y a requerimiento de la Justicia que los investigaba a los Kirchner por enriquecimiento ilícito, el contador presidencial, Víctor Manzanares, presentó un informe en el juzgado de Norberto Oyarbide para justificar cómo había crecido el patrimonio K entre el 2007 y el 2008. Allí se explicó que las acciones de Hotesur les habían salido $16.292.500. La Presidenta habría puesto en su declaración jurada solamente el precio de las acciones y no la llamada valuación de llave. Para los profesionales del mundo inmobiliario, el Alto Calafate tendría un valor aproximado a los 30 millones de pesos. Como se ve, la información sobre los bienes K siempre es escasa y confusa, aún para los expertos.

El directorio del hotel es además un mapa del entorno más íntimo de los Kirchner, que blanquearon así sus lazos comerciales con otros empresarios santacruceños amigos del poder. Cuando los Kirchner compraron Alto Calafate, designaron en su directorio a Osvaldo Sanfelice, socio del hijo presidencial Máximo en otra SA; a Romina Mercado, hija de Alicia Kirchner; a Patricio Pereyra Arandía, esposo de otra sobrina de los K, la fiscal Natalia Mercado; a Roberto Saldivia, apoderado legal del constructor Lázaro Baez, quien negó varias veces ser el testaferro de los Kirchner; y a Alejandro Ruiz, relacionado con el diario santacruceño "Prensa Libre", también propiedad de Baez. Según el boletín oficial del 21 de noviembre del 2009, ese directorio se habría modificado y volvió a estar integrado por quienes trabajan en Alto Calafate antes de que pase a ser propiedad de los Kirchner.

¿Es buen negocio el hotel? Más allá del turismo, el matrimonio tuvo la dicha de ser beneficiado por un contrato de la estatal Aerolíneas Argentinas, que ahora aloja allí a los pilotos que cada día viajan a El Calafate.

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