Los hoteles apuestan a que el segundo semestre devuelva la ocupación perdida

Entre la Gripe A, que afectó al turismo, y la realización de eventos, y el menor tiempo de estadía de los viajes, el sector tuvo un mal 2009. Se espera revertir la tendencia en lo que resta del año
La caída en la actividad comercial que se registra en la región tiene su correlato en la cantidad de viajantes y de hombres de negocios que llegan a la ciudad. Si bien no han desaparecido, varió su permanencia. Y esa realidad se refleja claramente en el nivel de ocupación de los hoteles.

Por las características de esta ciudad, el mercado hotelero en general tiene una fuerte dependencia del segmento comercial, por lo que cuando éste decrece deja su impronta. Para colmo -según afirmaron desde varios hoteles consultados por este matutino- este año se produjeron dos agravantes, motivados por la Gripe A: la estrepitosa caída del turismo invernal (y por ende el número de pasajeros que hacían noche en Villa María, de paso hacia otros destinos) y la disminución de eventos, otra cuestión convocante.

"Dentro de todo, al comienzo del año se trabajó bien, pero desde junio hacia adelante está bastante flojo. Hay días o semanas que son buenas, pero hablando de un 70 por ciento de ocupación. No se mantiene la tendencia de antes, cuando no se encontraba lugar en ningún lado. Ahora hay dos o tres días puntuales y depende de una semana a otra, algunas buenas y otras flojas, como la que pasó", señaló Natalia Bailone, del tradicional City Hotel.

"El nivel de ocupación está más bajo que años anteriores, pero recuperándonos de lo que fue junio y julio, que fue lo más bajo. En vacaciones, generalmente no tenemos tanta ocupación, y más con el tema de la gripe. En este hotel el mayor porcentaje son viajantes de laboratorios médicos principalmente. Esos son los clientes habituales", dijo Ramiro Cortese, del Hotel República.

Desde el Hotel Antares, Elva Baninetti afirmó que "comparado con meses anteriores hay menos pasajeros. Estamos por lo menos un 30 por ciento abajo. Los viajantes están menos días, porque como no venden se van".

También dialogó con PUNTAL VILLA MARÍA Carlos Gribaudo, propietario del Hotel Samarám Suites, uno de los últimos que abrió sus puertas en esta ciudad.

"En relación a meses anteriores hay una caída considerable. La semana que supuestamente se iba a trabajar muy bien, que era la de vacaciones, no se cumplieron las expectativas por la Gripe A. Ha mermado mucho el movimiento; por ejemplo, gente relacionada con la actividad comercial que ocupaba una habitación toda la semana, ahora se queda de lunes a miércoles. Siguen viniendo, pero menos días. Eso es lo que más se nota".

El momento se hace sentir en todo el sector, más allá del nicho de mercado al que apunten. Y su origen está, como sucedió en distintas actividades, en los problemas generados entre el Gobierno y el campo que "golpeó a la ciudad en la actividad comercial y los servicios. Después se sumó sobre el final del año pasado la crisis internacional y el primer semestre de 2009 no ha sido ajeno a eso, se ha notado un poco menos de afluencia de gente. En este tiempo se sumó también todo el problema de la gripe, que impactó porque hubo mucha gente que suspendió su viaje. Si tenía que venir por negocios lo pensaba un poco más", destacó Leandro Sagripanti, manager del Howard Johnson Villa María.

Por este motivo, desde el hotel decidieron replantear sus estrategias para la captación de clientes.

"Nos adaptamos y salimos a comercializar más que antes, promociones con newsletters o en la página del hotel. También hacemos visitas a los clientes, ya que hemos hecho importantes contactos locales y a nivel cadena, porque tenemos tres hoteles más. Buscamos el mercado con más agresividad".

Segmentos

El perfil hotelero local tiene dos segmentos bien definidos que aportan la mayoría de los clientes habituales: el denominado corporativo (desde viajantes que promocionan productos hasta representantes de empresas que llegan a la ciudad para mantener contactos comerciales o brindar capacitaciones) y el de eventos, que nuclea a los que arriban atraídos por acontecimientos públicos (actividad deportiva o cultural en general) o privados (casamientos, fiestas familiares).

Si bien los dos cayeron en los últimos meses, se espera un repunte en el último semestre del año.

"Nosotros trabajamos con viajantes de todos los rubros: visitadores médicos, veterinarios, vendedores de golosinas, de todo un poco. Y en estos meses empieza el movimiento los fines de semana con los casamientos. Algo comenzó a moverse ahora, está el Danzart y ya tenemos algunos casamientos; siempre en el verano hay más eventos, trae gente, aunque no sé cómo va a estar este año con respecto al pasado", dijo Bailone.

Sagripanti añadió que "el denominador común de todos los hoteles es el hombre que viene a hacer un determinado negocio o es enviado por una empresa y hace sus gestiones en Villa María; en menor medida, pero que no es para despreciar, se nota también en épocas clave a lo largo del año otro movimiento, como los festivales o en épocas de vacaciones, los turistas. Es el caso del festival de Villa María, cuando hay conciertos grandes, y el de los turistas que van a otros destinos de las sierras y que paran a hacer noche acá, cuando hay recambio de temporada. Ese público en porcentaje por ahí no es tan importante como el corporativo, pero suma a la actividad del hotel".

Continuó diciendo que "las expectativas están puestas en el segundo semestre, que ya se nota una cierta reactivación. En el segmento corporativo y en los grupos. Las empresas estaban haciendo muy pocas capacitaciones y nosotros tenemos dos salones y una clientela importante que consume ese producto, que es el evento, la capacitación o la reunión de trabajo; ahí notamos una cierta reactivación. Están apareciendo de nuevo las empresas que requieren ese servicio; ya tenemos pedidos y cotizaciones para septiembre, octubre y hasta noviembre. Hay una buena perspectiva. No sé si será como en las mejores épocas, cuando la economía estaba mejor, pero se nota y tenemos puesta la expectativa en eso".

Plazas

En épocas de bonanza, más de una vez se escuchaba que en la ciudad faltaban lugares para hospedarse, especialmente ante determinados eventos de concurrencia masiva. Lo cierto es que en los últimos años se incorporaron más plazas y en la actualidad hay dos grandes emprendimientos en marcha, que sumarán más habitaciones disponibles.

Se consultó entonces sobre el impacto que éstos tendrán en el mercado local.

"Creo que va a haber un excedente de plazas muy grande. Ya hoy, con la actividad económica que hay, eso se ve. En nuestro caso no tanto porque somos nuevos y estamos en un segmento un poco más acomodado, brindando todos los servicios y con precios de un hotel de dos o tres estrellas; eso nos convierte en una buena opción. Pero vemos que competencia nuestra están pasando una situación bastante difícil", dijo Gribaudo.

Añadió que la situación es crítica cuando se realiza un evento importante que satura la capacidad hotelera, "pero eso puede suceder cinco días al año. No alcanza para que puedan subsistir los hoteles que se están incorporando. Además se trata de hoteles con mucha capacidad. Creo que la competencia va a ser que los precios sigan bajando, como actualmente se plantea".

"Es difícil de determinar", respondió Sagripanti ante ese interrogante. "Está demostrado que cuando hay algo puntual que en Villa María convoca mucha gente nos va bien a todos, se llenan todos los hoteles. Pero después en la semana no todos están llenos. Hay una capacidad importante. Si Villa María continúa como hasta ahora, con crecimiento, progreso y sumando eventos, en el futuro se podrían plantear otros emprendimientos. Pero por ahora creo que está bien".

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