Los hoteleros se quejan por robos en la zona céntrica

Los hoteleros se quejan por robos en la zona céntrica
Dicen que los mismos conserjes evitan algunos delitos que se producen dentro y en la puerta de sus establecimientos.
El viernes pasado, por la mañana, se estacionó en la puerta del hotel Internacional -Sarmiento al 700-, una moto con dos hombres. Uno se bajó, entró y, ocultando una pistola debajo del casco, le preguntó al conserje si recibía cierta tarjeta de crédito.

El empleado se dio cuenta de que algo andaba mal y que la situación podía empeorar, ya que en ese momento acababa de ingresar un contingente de 18 turistas. Corriendo un riesgo considerable, le dijo al sospechoso que no recibía esa tarjeta, lo tomó del brazo y con tranquilidad lo hizo salir, desactivando un posible robo que, según algunos hoteleros del Centro son frecuentes.

Por lo menos en la zona comprendida entre San Lorenzo y Necochea y Belgrano y Chile de ciudad, espacio que concentra a unos 12 hoteles que pueden ofrecer alojamientos para unas 2.0000 viajeros, en su mayoría turistas.

"Es una zona liberada, cualquier incidente los ladrones pueden salir corriendo porque no hay ninguna patrulla. La policía dice que no tiene gente", explicó Verónica Sottano, del hotel Internacional, quien contó el intento de robo que se transcribe al inicio de esta crónica.

Otro caso testigo: la semana pasada, en un hotel ubicado en Perú al 1.000 de ciudad, aprovechando que ingresaba un grupo de unos 40 turistas, tres individuos que serían de nacionalidad peruana se mezclaron con los pasajeros. Uno de ellos se desprendió del grupo, subió una escalera y rápidamente intentó salir con una valija que no era suya. Un empleado del hotel alcanzó a ver la maniobra y evitó el robo.

"Todos tenemos cámaras, pero imagínese que un hotel por la mañana es como un banco: entra y sale gente todo el tiempo y es muy difícil controlar la situación", explicó otro hotelero que prefirió resguardar su nombre.

Según los afectados, muchos ladrones rondan la zona caminando y cuando ven alguna situación favorable -algún turista descuidado o una aglomeración en la puerta de un hotel- aprovechan para cometer un robo.

"Generalmente esperan que entre o salga algún grupo. Esperan que suban a un ómnibus o combi y allí les roban algo", explican, agregando que este tipo de situaciones producen un alto grado de estrés a los empleados y dueños de los hoteles porque a veces todo pasa en los lobby.

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