Un hotel que no admite huéspedes judíos

El anunció causó una gran indignación en todo el país. La dueña dice que la medida es preventiva a causa de "malas experiencias" que tuvo antes.
Irmgard Monz, dueña del Hotel Sonnenhof de Tirol, se tomó muy a pecho la afirmación "La casa se reserva el derecho de admisión". La mujer hizo uso de este recurso tan poco simpático para rechazar una solicitud de reserva realizada por una familia judía que quería hospedarse en su residencia alegando que, pese a que el departamento estaba libre, no quería aceptar huéspedes judíos por "malas experiencias" que tuvo con ellos en el pasado.

Todo comenzó cuando una familia vienesa quiso reservar un apartamento en el Hotel cuatro estrellas, ubicado en la aldea de Serfaus, para pasar allí sus vacaciones.

Al recibir el requerimiento, sin ruborizarse, la propietaria del lugar no dudo en rechazar la solicitud y, en forma tajante, respondió por correo electrónico que si bien tenía disponibilidad prefería no aceptar judíos por algunas experiencias poco felices que le habían ocasionado en otras oportunidades.

Según informa este domingo el diario Tiroler Tageszeitung, la noticia causó un gran revuelo en el país y en la región en particular.

En el hotel Alpenruh-Micheluzzi, su propietaria, Petra Micheluzzi, se quejó de la reacción de su colega del Sonnenhof, a la que acusó en declaraciones que hizo a la agencia internacional de noticias DPA de "dañar la imagen" de Serfaus.

"Un único incidente de este tipo podría destruir el duro trabajo de otros en la industria turística", dijo Micheluzzi, al expresar una opinión que comparten muchos en el sector turístico local y regional.

El enojo de los colegas hoteleros tiene una motivación extra más allá del rechazo a una medida antisemita. Sucede que la región en torno a Serfaus se ha convertido en los últimos años en uno de los destinos preferidos por los turistas judíos ortodoxos, y los comerciantes lugareños temen que este episodio los perjudique.

Por su parte, el desdeñado padre de familia judío, ya decidió que pasará sus vacaciones en otro lugar. "No quiero pasar mis vacaciones en un nido racista como ése y les diré a todos mis amigos lo que está pasando en el Tirol".

Comentá la nota