La hostería de La Merced, otra muestra del abandono oficial

La hostería de La Merced, otra muestra del abandono oficial
El inmueble pertenece a Turismo, que lo cedió en comodato al municipio. Pero no se completaron las refacciones para volver a abrirla.

La hostería de La Merced conoció épocas de esplendor, cuando sus servicios eran requeridos por veraneantes y hasta por la primera de Boca y de River que vino hacer pretemporada a mediados de los 70 y eligió el lugar para adaptarse a la altura. Pero esos buenos tiempos quedaron atrás hace mucho ya.

Desde hace más de tres años, aquel establecimiento hotelero, el más importante en el departamento Paclín y el único que pertenece al Estado está abandonado y, obviamente cerrado al público. Aunque aún quedan rastros de aquel pasado de grandeza, lo más valioso -muebles, arañas, vajilla de plata- desapareció. Las habitaciones están desmanteladas, la pileta deteriorada y los yuyos cubren lo que alguna vez fue el parque.

En 2004 y a partir de una investigación de EL ANCASTI se descubrió que el concesionario a cargo del policía retirado Andrés Castro Casado había convertido la hostería en un geriátrico. Eso motivó la rescisión del contrato con su administrador, supuso un desalojo conflictivo y derivó tiempo después en un convenio entre la Secretaria de Turismo de la Provincia y el municipio para éste se hiciera cargo -bajo financiamiento provincial- de las refacciones necesarias y la puesta en marcha del único alojamiento que tiene La Merced.

Pero la letra del contrato de comodato no se cumplió y hoy desde Turismo analizan una nueva rescisión contractual, esta vez con la comuna. Del otro lado, el intendente de Paclín, René Noriega, se defiende y asegura que si no se cumplió con lo establecido en el contrato es porque la Provincia no le giró los fondos necesarios para completar las tareas de refacción que -asegura- estaban calculadas en 1,5 millones de pesos y a precios de 2007.

El contrato de comodato data de enero de 2008 y tiene una duración de cuatro años. Durante los primeros dos años de ese período, el municipio debía asumir con personal propio una serie de refacciones necesarias en el inmueble: construcción de una perforación para agua subterránea, reconstrucción y acondicionamiento de la pileta, acondicionamiento del jardín y el parque, reconstrucción, acondicionamiento y equipamiento del comedor y de por lo menos cinco habitaciones de la hostería. Para ello, el municipio recibió -según fija el convenio- un subsidio de 400 mil pesos, otorgado en el marco del Plan de Recuperación y Puesta en Valor de Hosterías Provinciales.

Noriega dice que tras ese primer desembolso recibió otros 100 mil pesos como aportes extras con destino específico y mostró una rendición de cuentas que dice que el total del dinero se invirtió en la hostería. Pero evidentemente no alcanzó.

La perforación en búsqueda de agua subterránea no se hizo porque el estudio de factibilidad dio negativo, las habitaciones se remodelaron pero quedaron a medias, igual que el comedor. Tampoco el parque ni la pileta muestran signos de mantenimiento.

Según Noriega, a principios de 2009 terminaron de gastar el subsidio y no recibieron -pese a los pedidos- más ayuda de la Provincia y admite que, desde entonces, la obra está parada.

Sin un lugar donde alojarse, La Merced es sólo destino de paso de los turistas. Llama la atención que mientras el Estado gasta millones en la construcción de nuevas hosterías que no consigue luego concesionar, otras hosterías de patrimonio provincial estén abandonadas y cerradas al turismo, pese a estar enclavadas en lugares de gran belleza y de concurrencia segura. La hostería de La Merced conoció épocas de esplendor, cuando sus servicios eran requeridos por veraneantes y hasta por la primera de Boca y de River que vino hacer pretemporada a mediados de los 70 y eligió el lugar para adaptarse a la altura. Pero esos buenos tiempos quedaron atrás hace mucho ya.

Desde hace más de tres años, aquel establecimiento hotelero, el más importante en el departamento Paclín y el único que pertenece al Estado está abandonado y, obviamente cerrado al público. Aunque aún quedan rastros de aquel pasado de grandeza, lo más valioso -muebles, arañas, vajilla de plata- desapareció. Las habitaciones están desmanteladas, la pileta deteriorada y los yuyos cubren lo que alguna vez fue el parque.

En 2004 y a partir de una investigación de EL ANCASTI se descubrió que el concesionario a cargo del policía retirado Andrés Castro Casado había convertido la hostería en un geriátrico. Eso motivó la rescisión del contrato con su administrador, supuso un desalojo conflictivo y derivó tiempo después en un convenio entre la Secretaria de Turismo de la Provincia y el municipio para éste se hiciera cargo -bajo financiamiento provincial- de las refacciones necesarias y la puesta en marcha del único alojamiento que tiene La Merced.

Pero la letra del contrato de comodato no se cumplió y hoy desde Turismo analizan una nueva rescisión contractual, esta vez con la comuna. Del otro lado, el intendente de Paclín, René Noriega, se defiende y asegura que si no se cumplió con lo establecido en el contrato es porque la Provincia no le giró los fondos necesarios para completar las tareas de refacción que -asegura- estaban calculadas en 1,5 millones de pesos y a precios de 2007.

El contrato de comodato data de enero de 2008 y tiene una duración de cuatro años. Durante los primeros dos años de ese período, el municipio debía asumir con personal propio una serie de refacciones necesarias en el inmueble: construcción de una perforación para agua subterránea, reconstrucción y acondicionamiento de la pileta, acondicionamiento del jardín y el parque, reconstrucción, acondicionamiento y equipamiento del comedor y de por lo menos cinco habitaciones de la hostería. Para ello, el municipio recibió -según fija el convenio- un subsidio de 400 mil pesos, otorgado en el marco del Plan de Recuperación y Puesta en Valor de Hosterías Provinciales.

Noriega dice que tras ese primer desembolso recibió otros 100 mil pesos como aportes extras con destino específico y mostró una rendición de cuentas que dice que el total del dinero se invirtió en la hostería. Pero evidentemente no alcanzó.

La perforación en búsqueda de agua subterránea no se hizo porque el estudio de factibilidad dio negativo, las habitaciones se remodelaron pero quedaron a medias, igual que el comedor. Tampoco el parque ni la pileta muestran signos de mantenimiento.

Según Noriega, a principios de 2009 terminaron de gastar el subsidio y no recibieron -pese a los pedidos- más ayuda de la Provincia y admite que, desde entonces, la obra está parada.

Sin un lugar donde alojarse, La Merced es sólo destino de paso de los turistas. Llama la atención que mientras el Estado gasta millones en la construcción de nuevas hosterías que no consigue luego concesionar, otras hosterías de patrimonio provincial estén abandonadas y cerradas al turismo, pese a estar enclavadas en lugares de gran belleza y de concurrencia segura.

De hotel a geriátrico

En el 2000, la hostería de La Merced fue concesionada, por la Secretaría de Turismo a una firma que figuraba bajo el nombre de 'Los Túneles' y en la que el policía retirado Andrés Castro Casado era socio gerente.

Castro Casado era además propietario de una cadena de geriátricos. Tras el sismo de 2004, uno de los inmuebles en los que albergaba ancianos en la Capital quedó tan deteriorado que tuvo que desalojarlo. Al hombre no se le ocurrió mejor idea que llevar a los abuelos a la hostería que administraba en La Merced, a partir de una autorización que le otorgaron desde la Subsecretaría de Salud.

Sin embargo, una investigación que publicó este diario en diciembre de 2004 sobre el nuevo destino de la hostería de La Merced derivó en la rescisión del contrato con Castro Casado, su desalojo y una causa judicial que aún hoy se tramita.

Desde el desalojo del anterior concesionario -que se concretó recién en 2006- la hostería está cerrada. Y aunque el municipio de Paclín la tiene a cargo en calidad de comodato, la responsabilidad última de la suerte del inmueble es de la Secretaría de Turismo de la Provincia.

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