Horror y temor en Rosario por el crimen de un hincha

La barra de Central, a la que estaba ligado el muerto, prometió venganza. Y el clásico se juega en 17 días.
A diecisiete días del clásico entre Newell's y Central, otra muerte vinculada con el fútbol enluta a Rosario. Un joven cercano a la barra de Central fue asesinado por un grupo de hinchas de Newell's, en un episodio que alteró los ánimos y las pulsiones en ambas tribunas. Ayer a la tarde, en Arroyito no eran pocos los que juraban venganza cuando el 22 de este mes se juegue el partido en el Coloso del Parque. Por eso, la preocupación entre las máximas autoridades policiales de Rosario es mayúscula. Y no es para menos.

El hecho que enfureció y generó sed de revancha en el seno de la barra de Central se produjo la noche del martes en el barrio Santa Rita de la localidad de Granadero Baigorria, vecina a Rosario. Según fuentes policiales, un grupo de simpatizantes de Newell's, en su mayoría jóvenes y adolescentes de la zona, emboscó a Gonzalo Vallejos, de 20 años, que frecuentaba la barra de Central. Junto con dos amigos, caminaba en dirección a un quiosco para comprar cigarrillos antes de irse a pescar.

Al ser interceptados, Vallejos y sus amigos intentaron escapar. No lo lograron. Acorralados, se trenzaron a golpes de puño con los hinchas de Newell's. En medio de la pelea, uno de los agresores desenfundó una sevillana. El blanco era Vallejos. Lo apuñalaron siete veces. Una de las heridas le perforó la arteria femoral. El joven quedó tendido en la calle durante 40 minutos, desangrándose. Fue trasladado al hospital Eva Perón de Baigorria y murió entrada la madrugada.

En la mañana de ayer, la policía detuvo a dos hermanos identificados como Lucas y José Luis Ciccotti, de 18 y 26 años, respectivamente, señalados como los autores del crimen. Debajo del asiento de la moto en que se trasladaban, la policía secuestró una sevillana manchada con sangre.

Según pudo averiguar Clarín, Vallejos temía desde hace tiempo por una agresión. Más: el martes a la tarde, horas antes del fatal desenlace, fue amenazado por uno de sus agresores. "Se la tenían jurada. Lo bronca viene de siempre. Algún día iba a pasar esto que pasó. Son dos bandas, una de Central y la otra de Newell's que no se pueden ni ver", le dijo a este diario un vecino de la zona que pidió preservar su identidad.

El padre de la víctima es empleado de Rosario Central. Acongojado, prefirió no hacer declaraciones. "Está destruido, todavía no reaccionó", comentó un amigo de la familia.

Durante la madrugada, mientras operaban a Vallejos, los máximos cabecillas de la barra de Central hicieron guardia en el hospital. La mayoría juraba venganza. "Por suerte la cosa no pasó a mayores y se logró calmar a los hinchas de Central que llegaron al hospital. Había ánimo de venganza", dijo el comisario Guillermo Ruiz Díaz, jefe del comando radioeléctrico de Granadero Baigorria.

Anoticiado de la muerte del hincha de Central, Osvaldo Toledo, el jefe de la policía de Rosario, reconoció su preocupación por lo sucedido y adelantó que se van a "extremar todas las medidas de seguridad" para evitar enfrentamientos durante el clásico. "Tendremos que estar muy atentos para que no pase nada", afirmó.

Comentá la nota