Horror en Haití: el hambre golpea y sobrevivientes saquean almacenes de la ONU

En medio de la gran desolación en la que se convirtió el país -donde se apilan los muertos en las calles, hay serios riesgos de epidemias y la entrega de ayuda es una tarea difícil- una portavoz de Naciones Unidas confirmó que la gente se llevó los alimentos. A tres días del terremoto, la búsqueda de gente bajo los escombros es cada vez más desesperante.
La situación de muerte, dolor y espanto es tan tremenda en Haití que ya nada sorprende. Y desde ayer comenzó a suceder lo que se esperaba, ya que los sobrevivientes del terrible terremoto tienen hambre (no hay agua ni alimentos) y encabezan saqueos. Esta mañana, la portavoz de la ONU, Emilia Casella, indicó que los almacenes del Programa Alimentario Mundial (PAM) en Puerto Príncipe fueron saqueados.

"Nuestros almacenes en Puerto príncipe fueron saqueados. Va a ser necesario reabastecerlos", declaró Casella. Y agregó que ese tipo de problema era "previsible" en situaciones de catástrofe. También señaló que el terremoto dañó las infraestructuras de algunos almacenes, lo que facilitó que la gente entrase sin forzar las instalaciones y se apropiara de algunos alimentos.

Soldados de paz de la ONU que patrullan la capital dijeron que a gente está cada vez más furiosa porque la ayuda no ha sido entregada más rápidamente, y las fuerzas brasileñas advirtieron a las caravanas de ayuda que añadan personal de seguridad para protegerse contra saqueos. "Desafortunadamente, ellos se están volviendo cada vez más furiosos e impacientes", dijo David Wimhurst, portavoz de la misión de paz de la ONU, comandada por Brasil.

"Todos nos damos cuenta -agregó Wimhurst- que la situación se está volviendo más tensa, ya que las personas más necesitadas siguen esperando por suministros. Pienso que los ánimos se están agitando". "Las personas casi pelean por agua" , dijo el socorrista Fevil Dubien mientras distribuía el líquido desde una camioneta en un barrio en el norte de Puerto Príncipe.

Médicos y perros de búsqueda, tropas y equipos de rescate llegaron ayer en decenas de vuelos a esta devastada tierra, pero encuentran congestionamientos por todas partes, incluido el aeropuerto principal, sin torre de control y con poco espacio de descarga y combustible para los aviones.

La Cruz Roja Internacional estimó que entre 45.000 y 50.000 personas murieron por el terremoto. Fuera del Hospital General de la capital, se creó un depósito improvisado de cadáveres en el parque de estacionamiento, con cientos de cuerpos donde sobrevivientes apesadumbrados buscan a familiares y conocidos.

En tanto, rescatistas y sobrevivientes haitianos buscan desesperadamente en el tercer día tras el terremoto a gente que haya quedado con vida bajo los escombros. La tarea es cada vez más contrarreloj porque apura el paso del tiempo.

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