El horno de Curtarsa es autorizado a funcionar

El OPDS aseguró que lo habilitó "a modo de prueba" por 60 días. Y anunció monitoreos de las emisiones gaseosas que genere. No hay precisiones del trámite de renovación del certificado de actitud ambiental.

El polémico horno de secado de barros de la Curtiembre de Jáuregui Curtarsa puede volver a funcionar, de acuerdo a la facultad que el Organismo Para el Desarrollo Sustentable de la provincia de Buenos Aires ha dado a la empresa. Se informó en el bisemanario El Civismo, de la vecina ciudad de Luján.

Por la contaminación que genera, la firma fue denunciada por la propia Municipalidad junto a organizaciones vecinales, que desde hace años vienen reclamando por una vida sana en la pequeña localidad, que es polo industrial.

Según el mencionado medio publica en un informe, el OPDS autorizó el empleo del horno "a modo de prueba", recordando que la utilización de ese artefacto había motivado una clausura municipal en febrero del año pasado.

"A contramano del reclamo de los vecinos, el OPDS dio un primer paso para la autorización definitiva del horno", sintetizan en El Civismo, precisando que la autorización tiene un plazo de 60 días.

"Durante ese tiempo, el OPDS anunció monitoreos de las emisiones gaseosas que genere dicho horno, como así también el sedimentador clausurado a fines del año pasado. Para los vecinos, esa nueva forma de tratar los residuos semisólidos sumará otra fuente de contaminación a la maltrecha localidad. Para la empresa, en tanto, constituye una herramienta técnica con la que busca disminuir el peso de sus residuos y, de esa manera, el costo que paga actualmente por tonelada al depositar esos desperdicios en lugares habilitados para tal fin", puntualiza la nota y marca que la noticia de la habilitación del horno forma parte de un extenso documento que el OPDS envió como respuesta a la consulta por el estado del trámite de renovación del certificado de actitud ambiental, sobre el que no hay pronunciamiento alguno.

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